lunes, 9 de diciembre de 2013

La Problemática del Espacio Publico


He querido terminar el año con un tema que ya ha sido tocado de manera puntual en algunos artículos del blog y que sería la continuación de “Plaza Pública y Democracia” escrita en Octubre del año pasado, respecto a la problemática del espacio público en Lima y en otras ciudades del Perú y el Mundo.

Cuando nos referimos a los espacios públicos, hablamos de aquellos lugares abiertos y vacios dentro de una ciudad, definidos por los llenos de las edificaciones, donde en principio, la gente puede caminar y pasear de manera libre y sin restricciones, con un uso intensivo del mismo para diferentes actividades como la recreación publica, actividades culturales como conciertos y exposiciones de arte, y también manifestaciones políticas. "Cuando los ambientes urbanos son de poca calidad, sólo se llevan a cabo actividades estrictamente necesarias; cuando son de buena calidad, las actividades necesarias tienen lugar más o menos con la misma frecuencia; pero tienden a durar más, pues las condiciones físicas son mejores. Sin embargo, también habrá una amplia gama de actividades opcionales, pues ahora el lugar y la situación invitan a la gente a detenerse, sentarse, comer, jugar, etc.  ….podría decirse que una actividad social se produce cada vez que dos personas están juntas en el mismo espacio; encontrarse en el espacio es en sí una forma de actividad social” (1). De esta forma, los espacios públicos son elementos vitales, verdaderos pulmones y lugares de desahogo de las metrópolis; donde el ser ciudadano es un derecho y donde el anonimato, es la base de cualquier forma de integración social e idiosincrasia, y nos establece como iguales el uno con el otro (2).

Malecon 2000. Guayaquil. HolydayCheck.de
El Zócalo de México D.F. en un manifestación publica.
México Travel Guía

El espacio público, engloba una serie de tipologías, que van desde la calle misma como lugar de paso y acceso a la vivienda, en donde se da también la vida de barrio, con las vecinas que salen por las tardes a conversar en la puerta de su casa y los niños que juegan y se divierten; los boulevares, alamedas, ramblas y malecones - también podríamos mencionar las playas urbanas en ciudades marítimas -, como espacios longitudinales de conexión que sirven también para el paseo y la recreación de los ciudadanos; y finalmente, las plazas y parques, espacios contenidos y focalizados como puntos de encuentro.

Por otro lado, los espacios públicos tienen  una serie de problemáticas que afectan a la ciudad en diferentes escalas; para visualizar los conflictos y el mal uso que se da en los mismos, existen una serie de criterios a tomar en cuenta; Ian Bentley, en su libro “Entornos Vitales” habla de siete variables para medir su calidad:

1. La Permeabilidad.- Cuando el espacio es accesible tanto física como visualmente y se integra a la ciudad.
2. La Variedad.- Los espacios públicos tienen entornos urbanos vivos, con mesclas de usos, arquitecturas y significados variados.
3. Legibilidad.- cuando en el contexto urbano existen elementos arquitectónicos fácilmente identificables que determinan la imagen y la identidad del lugar.
4.  Versatilidad.- Los espacios pueden tener diferentes opciones de actividades y usos en los mismos lugares, lo que los hace más atractivos para las personas.
5. Imagen Apropiada.- los entornos urbanos tienen que tener una imagen que busque el equilibrio entre el contexto e identidad urbana con la imagen arquitectónica que trasmite cada edificio.
6. Riqueza Perceptiva.- En los espacios públicos, no solamente se percibe la  espacialidad y la arquitectura, hay otros elementos que intervienen en el mismo (colores, texturas, olores y sabores) y que forman parte de la imagen urbana.
7. Escalas.- Esta asociado al buen funcionamiento de los espacios públicos en relación a los roles y escalas urbanas (Metropolitana, distrital, barrial) que tienen cada uno de estos.

Feria en la Plaza del Mercado. Delft. Holanda. Foto Enrique Cortes
Peatonalización del la calle Huertas. Madrid. Goyo Diez

Por otro lado, Proyect for Public Space (3), plantea cuatro variables para medir la calidad de estos lugares, relacionándose con lo explicado anteriormente:

1. Accesos y Vinculaciones.- Fácil acceso a los espacio públicos e integración con la ciudad. Permeabilidad espacial y visual.
2. Usos y Actividades.- variedad de actividades y usos tanto dentro como en los entornos de los espacios públicos, de tal forma que se generen lugares vivos y dinámicos.
3. Confort e Imagen.- los espacios tienen que tener un buen confort climático, ser lugares seguros y limpios; además, deben tener una imagen urbana y paisajista adecuada a la vista del usuario.
4. Sociabilidad.- Los espacios tienen que ser amigables e interactivos, que generen la integración y la sociabilidad de las personas.

Diagrama para medir la calidad del espacio publico
según Proyect for Public Spaces. PPS 
Copenhague. Calle peatonal Stroeget.
Foto de 
Nicolai Perjesl

A partir de estos criterios, he identificado una serie de deficiencias en el uso y manejo de los espacios públicos a nivel general en Lima Metropolitana, estos serian:

1.  El déficit de m2 por habitantes de espacios públicos, que llega al 1,98 m2 (4), muy por debajo de los 8 m2 que indica la OMS; este déficit está asociado a la carencia de grandes parques metropolitanos de gran escala, si comparamos con otras ciudades europeas y latinoamericanas, estos lugares tienen una extensión entre los 100 y 600 has, (como el Central Park de Nueva York o el Casa de Campo madrileño o el bosque de Boloña en Paris) mientras que nuestros parques no superan los 13 has, (el golf de San Isidro cuenta con 43 has, pero no es considerado como espacio público) (5), Esto se debe por un lado a las condiciones geográficas que tiene Lima, ubicada en un desierto -  somos la segunda ciudad del mundo después del Cairo –, donde las precipitaciones no llegan a los 9 mm anual y en la cual, el agua es escasa y cara, por lo que es casi imposible sostener grandes parques de esa envergadura. Por otro lado, el crecimiento expansivo de la ciudad desde los años 20 y el boom inmobiliario de los últimos 10 años, han terminado ahogando a la Lima en un mar de edificios de vivienda de alta densidad que no han generado aportes para espacios públicos, produciéndose un estrés urbano en los ciudadanos, empobreciendo su calidad de vida. Paralelamente, se da una atomización excesiva de micro parques urbanos con un excesivo uso del grass con fines meramente paisajísticos y en donde se consume mucha agua para su mantenimiento - en distritos como Santiago de Surco, el 40 % del agua potable se usa para regar los parques -.

El Golf de San Isidro. Lima. skyscrapercity
El Retiro de Madrid. Droblo.es

2. La privatización y obstaculización de los espacios públicos, producto en muchos casos de la inseguridad ciudadana, problemática que se da por el enrejado de muchas calles en barrios de clase media y media alta; además, los nuevos programas de vivienda, tanto las realizadas por promotores privados como de los programas “Mi vivienda” y “Techo Propio”, se desarrolla bajo el concepto del condominio privado con el fin de brindar “seguridad y status” a los pobladores, con portadas y cámaras de seguridad, guettos que aíslan aun más la ciudad, cuarteles inmobiliarios que destruyen la continuidad urbana y fragmentan mas el territorio, una solución facilista y poco practica al problema de la inseguridad (6). En otros casos, por un fin lucrativo, muchos espacios recreativos son ocupados por equipamientos comerciales, como el caso de los restaurantes y pubs construidos sobre las playas de la Costa Verde en el distrito de Barranco, que rompieron la permeabilidad y la continuidad de la línea de playa, o la construcción de grandes multifamiliares en el borde del acantilado en el mismo distrito, considerados estos como aéreas publicas de protección paisajística. También podemos mencionar  la sub utilización de ciertos espacios que no son aprovechados con un fin público como los frentes de los grandes malls comerciales destinados a extensas playas de estacionamiento, donde el peatón es la principal víctima de esta tragicomedia urbana – el caso del Jockey Plaza y su relación con la Avenida Javier Prado es lamentable - . Dentro de este punto, también podremos mencionar los casos de los parques zonales o el Parque de las Aguas, en donde la población tiene que pagar una cantidad de dinero para acceder a las mismas, recursos que son usados para su mantenimiento; en estos casos, el municipio debería de tener suficientes fondos para subsidiar estos recintos y tener una mejor gestión de los mismos, de tal forma que el acceso a ciertos servicios (como las piscinas) se pueda pagar y en el resto del parque, la gente entre libremente. (7).

Enrejado de una calle en Pueblo Libre. Lima.
Temas de Antropolgía Urbana
Estacionamiento del Jockey Plaza. Foto de Piko Tamashiro

3. Otro punto importante es la excesiva tugurización de algunos espacios públicos, sobre todo de muchas plazas y parques de nuestras ciudades, en donde se da un diseño espacial muy recargado de fuentes, estatuas, monumentos y grandes aéreas verdes con el clásico cartelito “no pisar el grass”, que generan una hibrides tipológica entre parque -  plaza, impidiendo el uso de la misma en su totalidad para la función de plaza quitándole permeabilidad, legibilidad e identidad a estos lugares. La visión paisajística y figurativa de estos jardines sin ser usados por la gente de manera intensiva, hace que tampoco se llegue a cumplir el rol de parque, lo que finalmente convierte a estos en espacios castrantes y poco accesibles, un ejemplo es nuestra plaza de armas capitalina, donde los jardines cumplen una mera función decorativa y son barreras que hacen que las personas no puedan usar el espacio en su totalidad cuando hay un evento masivo importante. Muy distinto fue el uso de la plaza mayor en la época colonial, en donde se podía dar múltiples actividades como la corrida de toros, autos de fe, procesiones, fiestas, mercado, y claro no existían jardines ni flores bonitas; un uso muy democrático en una sociedad que irónicamente no tenía nada de democrática. (8)

La Plaza de Armas de Lima con los jardines tipo Parterre.
Otro mundo es posible

La Plaza de Armas de Lima hacia 1680. Columbia University

En relación  a esta última problemática, el fenómeno tipológico de plaza - parque se produce  debido a una serie de factores históricos. Como sabemos, la plaza desde la época de la Grecia Antigua era un espacio abierto y vacio destinado a distintos usos, especialmente de índole politico, en donde las arquitecturas y los edificios del entorno definían la identidad y la imagen urbana de la misma. En el caso del Perú, desde el periodo prehispánico, se da el surgimiento de plazas o grande espacios vacios dentro de los núcleos urbanos y centros ceremoniales asociado a un fin religioso y comercial – a diferencia de la Kancha inca que era un espacio privado ligado a vivienda -.  La aparición de la plaza occidental en nuestro territorio se da con la fundación de las primeras ciudades hispanas durante el siglo XVI, siguiendo casi los mismos patrones de uso y funcionamiento que sus antecesoras europeas. Sin embargo, en el siglo XIX, la fisonomía de muchas plazas tanto en el Perú como en el resto de Latinoamérica empezó a cambiar, esto debido probablemente al surgimiento e influencia del parque en Europa como nuevo espacio de recreación publica.

Los parques europeos, surgen a raíz de las tugurizarción y hacinamiento de las ciudades producto del aumento de la población urbana durante la revolución industrial; de esta forma y como parte de las políticas higienistas, se crean estos nuevos espacios como lugares de desahogo para las personas. Muchos parques se originan por la conversión de grandes bosques y prados que eran propiedad real – como el bosque de Boulogne en Paris - o de jardines pertenecientes a antiguos palacios reales – como el Retiro de Madrid -, algunos de estos sitios se diseñaron en base al concepto del jardín francés, que se caracterizaba por su forma regular y axial, teniendo como unidad modular el “Parterre” que consistía en un jardín rectangular en cuyo interior existían senderos que se entrecruzaban con espacios para grass, flores y arboles.

Plaza Circular en Caral. Lima. Mente Abierta

Parterre de Versalles. Wikipedia

Cuando la idea de parque y su influencia francesa llega al Perú a mediados del siglo XIX, no existían los grandes bosques ni prados europeos, ni tampoco los jardines palaciegos como los de Versalles; es así, que dentro del primer plan regulador de Lima realizado por Luis Sada y Enrique Meggis en 1872, en el marco de la exposición universal a realizarse ese mismo año, se dispuso la expropiación de 56,830.43 m2 (9) correspondientes a terrenos agrícolas al sur de la ciudad para la construcción del primer parque urbano que existió en el país, conocido como los Jardines de la Exposición, con un palacio destinado a mostrar las riquezas y recursos de nuestro país al mundo (actual Museo de Arte de Lima). Por otro lado, para aumentar la oferta de grandes espacios verdes en la ciudad, teniendo un déficit de lugares para su diseño, se aprovecharon las plazas, que se transformaron en pequeños parques introduciendo la idea del parterre en los mismos, convirtiéndose estas finalmente en una especie de plaza – parterre – parque, con una deformación tipológica que fue imitada en muchos lugares del país como símbolo de belleza estética siguiendo la moda francesa de la época trasladándose también a otros espacios públicos como alamedas y avenidas. El objetivo meramente paisajista del parterre terminó por anular el uso de estos espacios, haciendo que las plazas no fueran utilizadas en su totalidad como lugares de encuentro. A esto hay que agregar la pobre y precaria imagen urbana de los entornos arquitectónicos de los mismos, lo que obliga a muchos alcaldes a llenarlos con elementos decorativos y monumentos excesivamente barrocos, cuando debería más bien desarrollarse regeneraciones urbanas de los entornos a fin de darle mas realce a la plaza sin llegar a alterar la identidad del lugar. A pesar de todo, muchas de estas plazas – parque son aceptadas tal como son por muchos lugareños en muchas ciudades del Perú y Latinoamérica, a tal punto que su diseño forma parte de la construcción de una nueva identidad urbana.

Plaza de armas del Cusco con el modelo Parterre. Trotamundos

El parterre francés en un parque de Manchay. Lima.
Foto Enrique Cortes

En cuanto al diseño y definición de los espacios públicos, estos deben tener ciertos criterios básicos como:

1.  la permeabilidad, la accesibilidad y la integración con el resto de la ciudad.
2. Diseñar los espacios según su función tipológica (Plaza, parque, malecón, etc..)
3. Fortalecimiento de los entornos arquitectónicos y urbanos con el fomento de usos mixtos que generen actividades urbanas y espacios vivos.
4. Evitar la tugurización interna de estos lugares con elementos y actividades innecesarias y ajenas a los mismos, limitando el uso excesivo de mobiliario urbano y arborización que no convine con la imagen del lugar.
5. fomento de actividades recreativas, culturales y comerciales temporales que le den vida al espacio público sin alterarlo.
6. Buena gestión tanto del los gobiernos locales y de la participación vecinal por el mantenimiento y preservación de estos sitios.

Es así, que el espacio público, componente básico del la vida ciudadana, debe ser revalorado y rescatado, no solamente como parte de la identidad de una ciudad o de un pueblo, sino también como lugares vivos y pulmones urbanos que mejoren tanto la calidad de vida de los pobladores como las condiciones medioambientales de nuestras urbes en medio de una coyuntura mundial relacionada al cambio climático.

Para finalizar. Culminando esta larga temporada de dos años, quiero agradecer a todos los amigos que han seguido los artículos que he estado publicando en el blog, voy a darme un año sabático dedicándome a otros temas académicos y profesionales, solamente publicare los trabajos e investigaciones de los alumnos a finales de cada semestre. Nos vemos en el 2015 con nuevas publicaciones y novedades sobre el urbanismo y la ciudad. Hasta entonces.

Fuentes:
(1)  Gehl, Jan. “La Humanización de los Espacios Públicos”. Editorial Reverte
(2) Tokechi, Juan. Takano, Guillermo. “Espacio Público en la Ciudad Popular, del Vacío Arenal a la Construcción Ciudadana”. Construyendo Nuestra Interculturalidad, Año 5, N° 5, Noviembre del 2009. Pag. 3.
(3)  Organización de Estados Unidos dedicada a la planificación y diseño de espacios públicos en colaboración con comunidades de vecinos y gobiernos locales.
(4) Municipalidad de Lima. “Plan Regional de Desarrollo Concertado de Lima” (2012 – 2025). Mesa temática espacios públicos, aéreas verdes y recreación. 2012
(5) Leguía Mariana. “Lima, hacia una Ciudad más Democrática”. AUT, Revista de Arquitectura, Urbanismo y Territorio del CAP Regional Lima. N°5. Diciembre 2010, citado por Enrique Cortes en “El Complejo Problema del Urbanismo Limeño”, Composición Urbana, Junio del 2012.
(6) Cortes, Enrique, “El Complejo Problema del Urbanismo Limeño”, Composición Urbana, Junio del 2012.
(7) Ibid.
(8) Ibid.
(9) Bromley, Juan y Barbagelata, Jose, “Evolución Urbana de la Ciudad de Lima”, Municipalidad de Lima Metropolitana, 1945. Pag. 88 

6 comentarios:

  1. Excelente blog y tus aportaciones son excelentes también.

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  2. Gracias, a partir de Enero del 2015 empiezo nuevamente con las publicaciones. Saludos.

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  3. Magnifico blog con publicaciones motivantes y que impactan. saludos

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  4. Gracias por tus comentarios LE, un saludo muy grande para ti

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  5. muchisimas gracias por compartir tan valiosa informacion

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  6. gracias a ti por tus comentarios, un saludo muy grande!!!

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