viernes, 26 de agosto de 2016

Planificación Territorial en los Andes. La Sierra Peruana en el Arcaico y el Formativo


A finales del Lítico Andino, en el transcurso del Holoceno Temprano (7000 a.C.), se empieza a producir una serie de pequeños cambios en las comunidades de las regiones andinas. El Optimun Climaticum, que se desarrolló entre los 6900 a.C. al 4000 a.C.(1) generó un aumento de los camélidos, algo que fue aprovechado por los habitantes del altiplano para un uso intensivo de la caza, sin embargo, el aumento de la fauna también sirvió para una mayor comprensión del territorio y de los diferentes hábitats silvestres, especialmente de los camélidos y otros animales, dando inicio a los primeros pasos de la domesticación de estas especies y por ende de la sedentarización humana (2).

A diferencia de lo que sucedió en la costa peruana, en donde la sedentarización se dio a partir del uso intensivo de la pesca en las zonas del litoral y la domesticación de las plantas en las zonas bajas de los valles; (3) en la sierra, este proceso se relacionó con la domesticación de los camélidos en la regiones altiplánicas y mesetas como la del Collao y la meseta del Bombón en Junín, ya que estos eran los espacios más adecuados para el hábitat de los camélidos.(4) No obstante, este fenómeno fue bastante lento y gradual, especialmente durante todo el Arcaico Temprano, y no fue coincidente con los procesos de domesticación de los camélidos, como veremos en la explicación siguiente: “Las sociedades altoandinas, que transitaron de la condición de cazadores recolectores a la de ganaderos y pastores, aparentemente mantuvieron un régimen de vida trashumantes, ligado al desplazamiento que imponía el movimiento del ganado y el aprovechamiento de los mejores territorios de pastura. Evidentemente, esto no debería de excluir la creciente incorporación de algunos cultivos; ni descartar cierto rol que aun habrían tenido la caza y la recolección en el abastecimiento de subsistencias”. (5)  De esto se deduce también que las formas de habitación en los primeros milenios del Arcaico Temprano no variaron respecto al periodo Lítico, ya que no se han encontrado aldeas o zonas de habitación permanente, por lo que se siguió usando las cuevas o abrigos naturales como refugios. (6)

Es probable que el fenómeno de pastoreo y trashumancia haya continuado durante todo el Arcaico Tardío hasta bien entrado el Formativo en las zonas altoandinas de la puna, sin embargo, en los valles interandinos, hacia el 2500 a.C. estos procesos se aceleraron a formas de sedentarismo más complejas: “Poco se sabe del proceso de sedentarismo en los valles interandinos, lo común es la presencia de un sistema complejo vinculado a centros ceremoniales desde el Preceramico Final. Pero esto debe ser el resultado de un proceso anterior, o en todo caso se trataría de un proceso de sedentarismo muy vinculado con el de domesticación de plantas o agricultura, donde el ritual se une al ciclo de lluvias y posibilidades de siembra”. (7) Morales citando a Bonnier, refuerza la idea de que los procesos de sedentarización en estar regiones se asocian directamente a la arquitectura publica y que esta surgió antes que la domestica (aldeas) (8). Por otro lado, Canziani hace el siguiente comentario: “Sobre la base de este modo de vida [sedentarismo] se han presentado sugerentes hipótesis acerca del surgimiento previo de la arquitectura publica, que habría operado luego como catalizador de un paulatino proceso de sedentarización, dando paso a la aparición de formaciones aldeanas”(9). Ambas afirmaciones contradicen las teorías de muchos estudiosos como Carlos Williams, que siguiendo los estudios de Flannery y Hagget, plantea la hipótesis del poblamiento lineal de los valles interandinos a partir de la ocupación de aldeas en las márgenes de los ríos (ver gráfico 1.). William menciona que estas ubicaciones son alternadas, dando paso a la ocupación de aldeas de menor jerarquía entre los espacios alternados. Posteriormente, las ocupaciones tempranas adquieren mayor importancia en el valle, para finalmente dar paso al surgimiento del centro ceremonial en una posición geográfica central y dominante. (10) Sin embargo, los descubrimientos arqueológicos confirman más la hipótesis de Morales, ya que en estas regiones no se han encontrado vestigios de arquitectura domestica asociadas a aldeas y si una gran cantidad de complejos ligados a lo ceremonial.

Sitios donde se desarrolló
la domesticación de los camelidos
en la región andina.
Aprenda Historia de la Humanidad
Gráfico 1. Crecimiento de centros poblados en los valles interandinos.
Redibujado de Williams 1980: 380

La sedentarización de los valles interandinos se da en principio en las partes altas de los ríos Huallaga y Marañón, en la región de Huánuco, y en el valle del Santa en Ancash. De la primera región, se encontraron una serie de sitios con arquitectura monumental, de las cuales las más importantes son Piruru, Kotosh, Wayrajica y Shillacoto, y en la segunda, se descubrieron los complejos de las Galgatas y Huaricoto (11). Gran parte de estas edificaciones son una serie de montículos que contienen en su interior una organización espacial muy particular, como se describe a continuación: “Se trata de grandes montículos cuya estructura interna al excavarse está conformada por una superposición de recintos cuadrados o de esquinas redondeadas, con una entrada de acceso, en cuyo interior se observa un piso a desnivel con un fogón u horno con ducto de ventilación al centro; en las cuatro paredes que encierran el recinto hay hornacinas empotradas a manera de ventanas ciegas, los muros están finalmente enlucidos, el piso especialmente preparado y el fogón sumamente calcinado por el fuego”. (12) Lo curioso del caso es que casi todos los centros mencionados repiten este patrón con algunas pequeñas diferencias, especialmente en sus faces constructivas más tempranas, a este fenómeno arquitectónico se le llama tradición Mito.
Sitios del Arcaico Tardío en la costa y sierra norte.
Archeology in Peru
Tradición Mito.
Organización espacial del templo de las Manos Cruzadas en Kotosh.
Dibujo de Lizardo Tavera

De todos los sitios mencionados, el de Kotoch fue el más estudiado por la misión arqueológica Japonesa (13), la misma que realizó una serie de excavaciones que dieron a la luz un gran complejo arqueológico con un sistema de recintos cuadrangulares, y en la que existen una serie de fases constructivas que van desde el Arcaico (tradición Mito) hasta los Desarrollos Regionales, dándose una superposición de edificaciones, las mismas que fueron rellenadas y enterradas al finalizar una fase para construir un nuevo recinto encima de la anterior. De las estructuras más antiguas se ha identificado dos edificios asociados a la tradición Mito, el templo de la manos cruzadas, que sería la edificación más temprana y que fue rellenada convirtiéndose en una plataforma que constituiria la base del templo de los Nichitos, edificación más tardía con características arquitectónicas similares a la anterior. (14) En cuanto a la función y utilidad de estas arquitecturas, es posible que hayan podido tener una función ceremonial, esto se puede visualizar en la forma como se organizan internamente los recintos asociados a la tradición Mito – el espacio cuadrado focalizado en un desnivel cuadrangular cuyo centro se ubica un horno o fogón en el centro -, además, aparentemente no se han encontrado recintos habitacionales asociados a la tradición Mito (15) por lo que se deduce que Kotoch fue un complejo de carácter religioso.

Axonmetria del complejo Kotosh.
a la izquierda el templo de los Nichitos
y a la derecha el templo de las Manos Cruzadas.
Dibujo Yoshio Onuki 1994
Kotosh. Interior del templo de las manos cruzadas.
Peruvian Art 2014

La ubicación de Kotoch en el valle del Huallaga fue muy importante como punto de interconexión, Canziani al respecto, hace el siguiente comentario: “De otro lado, no se puede dejar de considerar la localización geográfica del sitio y el rol especial que pudo tener en cuanto punto intermedio de un corredor natural que conecta los territorios de las punas alto andinas con aquellos bosques húmedos propios de la vertiente oriental de los Andes o ceja de selva”. (16)

Durante el periodo Formativo (1800 a.C. – 200 a.C.), los centros ceremoniales del alto Huallaga como Kotosh continúan en actividad hasta la época de los Desarrollos Regionales y conviven con nuevos espacios culturales en las zonas de Cajamarca y el callejón de Conchucos en Ancash, en donde surgió Chavín de Huantar. El desarrollo de estos espacios se da a partir de la consolidación del proceso de sedentarización mediante un incremento de la actividad ganadera y de pastoreo, realizándose en paralelo a una incipiente agricultura en algunas zonas altas de los valles interandinos, proceso que se da mediante la construcción de algunos canales de regadío (17). En cuanto a la arquitectura monumental se refiere, se da el surgimiento de grandes complejos ceremoniales como centros importantes de liderazgo y organización en los valles, sin embargo no se han hecho muchos estudios respecto a la existencia de aldeas o lugares de habitación en estas regiones, al respecto Morales menciona que una mala orientación en la metodología de campo haya hecho que se dé más importancia al estudio de los centros ceremoniales que las aldeas (18) por la que no se sabría mucho como fue su organización en el valle y si estas surgieron antes que los centros ceremoniales o muchos después.

Sitios arqueológicos del Formativo en el Perú.
Blog de historia general del Perú
Principales sitios Formativos en la sierra norte.
Antiguo Perú

El surgimiento de una alta cultura en las zonas de Cajamarca y Ancash se da por una serie de factores de conexión entre las costa y la selva alta, muy parecido a lo que sucedió con la ubicación de Kotosh, al respecto Canziani menciona lo siguiente: “De otro lado, la relativa accesibilidad desde y hacia los valles interandinos de la zona de Cajamarca, debió de facilitar una fluida relación transversal que habría influido en las regiones orientales del curso superior del rio Marañón. No es pues casual que los patrones arquitectónicos de los monumentos reseñados a continuación revelen una estrecha relación entre la costa y sierra norteñas, como también fuertes influencias de lo que acontece más al sur entre Chavín y la costa nor central”. (19) En el caso de la cuenca de Cajamarca, se encuentran una serie de edificaciones del periodo que fueron investigados por la misión japonesa de la Universidad de Tokio, como los casos de Huacaloma y Layzon. Otros sitios importantes son Kuntur Wasi y Cerro Blanco, que se ubican en las partes altas de la cuenca del Jequetepeque (20) y Pacopampa, ubicado al norte de la ciudad de Cajamarca, en la provincia de Chota. (21)

Vista de Kuntur Wasi. Foto Proyecto Kuntur Wasi
Vista del Complejo Kuntur Wasi. Dibujo de Kinya Inokuchi 2008

En el caso de Chavín de Huantar, este gran complejo ceremonial fue considerado durante mucho tiempo como un centro religioso importante en todo los andes centrales durante el Formativo y su dominio se desarrolló por toda la costa y sierra norte y central. Este no solamente influyó en la arquitectura, sino también en una serie de patrones culturales y rituales que se ven reflejados en la cerámica y la escultura, cuyas muestras han sido encontradas en diferentes puntos del territorio. Su localización tiene características especiales, se encuentra ubicado a 3180 m.s.n.m en el Callejón de Conchucos, en un estrecho valle cuyos límites naturales son la Cordillera Blanca al oeste y las vertientes orientales de los Andes que lo separan de la Amazonía. Curiosamente, a pesar de ser un lugar inaccesible, es un punto de comunicación importante con las regiones amazónicas del oriente, la sierra norte de Cajamarca, la costa norte de Lambayeque y la costa central de Casma, así como los valles de Pativilca y Supe ubicados más al sur. De esta forma, su ubicación estratégica permitió la interconexión con otros espacios territoriales importantes y por ende se dio una trasmisión relativamente rápida de su influencia religiosa, cultural, social, económica y tecnológica. (22)

En cuanto a la arquitectura del complejo, esta se organiza a partir de una serie de edificaciones cuadrangulares en forma de U que definen un sistema de patios. (ver gráfico 2.) Se pueden identificar básicamente dos edificios importantes, el templo antiguo ubicado al oeste, que es un volumen en U cuyos brazos laterales forman una plaza cuadrada con un desnivel circular en el centro. Esta edificación sufrió una serie de ampliaciones de sus brazos laterales, sobre todo el pabellón del lado derecho que se convirtió en un edificio piramidal de gran jerarquía en el conjunto. En una última etapa, frente a este último – hacia el este – se construyó un sistema de patios hundidos rodeados de una serie de pabellones y pórticos con escalinatas que jerarquizaron aún más el edificio principal. (23)

Vista panorámica de Chavin de Huantar. CyArk
Plano del complejo Chavin de Huantar. Historia del Peru

Al norte del centro ceremonial, en la zona donde se ubica el actual pueblo de Chavín de Huantar, se han encontrado restos de arquitectura monumental, murallas, galerías subterráneas y basurales contemporáneas a Chavín; por lo que se deduce que toda esa área debió haber sido una zona de habitación o edificaciones que tuvieron una relación muy importante con el centro ceremonial (24) formando así un gran complejo urbano arquitectónico de una considerable extensión.

Gráfico 2. Chavin de Huantar. Secuencia de la edificación del edificio.
Redibujo actualizado de Williams 1980: 439
Aerofotografia de Chavin de Huantar.
En el cruce de los rios Wacheksa y Mosna.
Google Earth

Otros sitios Chavín con arquitectura monumental y elementos escultóricos han sido encontrados por el arqueólogo J. C. Tello a lo largo del rio Mosna, las mismas que comprenderían un sistema de edificaciones públicas que tuvieron un rol estratégico en la ordenación del territorio, teniendo funciones asociadas tanto a la explotación y gestión de los recursos como a la difusión religiosa de Chavín de Huantar hacia las comunidades ubicadas en las proximidades del centro ceremonial. (25)


Finalmente, en los periodos más tardíos del formativo, se han desarrollado otras zonas de asentamientos permanentes en la sierra central y sur, sobre todo en el valle del Mantaro (región de Junín) y en Ayacucho. Del primero podemos identificar una serie de sitios entre Jauja y Huancayo, otras edificaciones han sido ubicadas en Pirwapukio, Cochachongos Acobamba y los alrededores del lago de Junín; todos estos se localizaron sobre los 4000 m.s.n.m. en zonas de puna y con un vínculo estrecho a actividades de ganadería y caza. (26) En el caso de Ayacucho, Luis Lumbreras identificó una serie de asentamientos importantes, el primero en la zona de Wichqana, en la carretera a Huanta, con arquitecturas de piedra y quincha; y el otro en la zona de Chupas, ubicado a 20 km al sur de Ayacucho, con una edificación conformado por un conjunto piramidal con orientación SO – NO. (27)


Fuentes:
(1) Elmo León Canales, Orígenes humanos en los andes del Perú (Lima: Universidad de San Martin de Porres. Escuela Profesional de Turismo y Hotelería, 2007), 44
(2) Daniel Morales Chocano, “Historia arqueológica del Perú. Del paleolítico al imperio Inca”, Compendio histórico el Perú (Lima: Editorial Milla Batres. 1998). 167
(3) José Canziani Amico, Ciudad y territorio en los andes. Contribuciones a la historia del urbanismo prehispánico (Lima: Editorial PUCP, 2009), 57
(4) Morales, “Historia arqueológica del Perú”, 167 - 171
(5) Canziani, Ciudad y territorio en los andes, 56
(6) Ibid
(7) Morales, “Historia arqueológica del Perú”, 191
(8) Ibid
(9) José Canziani Amico, Ciudad y territorio en los andes. Contribuciones a la historia del urbanismo prehispánico (Lima: Editorial PUCP, 2009), 90, Citando a Elizabeth Bonnier y Catherine Rozemberg, “Del santuario al caserío”, boletín del instituto francés de estudios andinos, 17 (2) (1988). 23
(10) Carlos Williams, “Arquitectura y urbanismo en el antiguo Perú”, historia del Perú. El Perú republicano. Tomo VIII (Lima. Editorial Mejía Baca, 1985), 380, citando a Kent Flannery, Ed., The Early Mesoamerican Village (New York: Academic Press, 1976)
(11) Canziani, Ciudad y territorio en los andes, 80
(12) Morales, “Historia arqueológica del Perú”, 194
(13) Morales, “Historia arqueológica del Perú”, 195
(14) Canziani, Ciudad y territorio en los andes, 81
(15) Canziani, Ciudad y territorio en los andes, 83
(16) Canziani, Ciudad y territorio en los andes, 84
(17) Canziani, Ciudad y territorio en los andes, 95
(18) Morales, “Historia arqueológica del Perú”, 298
(19) Canziani, Ciudad y territorio en los andes, 100 - 101
(20) Canziani, Ciudad y territorio en los andes, 116
(21) Morales, “Historia arqueológica del Perú”, 258
(22) Canziani, Ciudad y territorio en los andes, 140
(23) Williams, “Arquitectura y urbanismo en el antiguo Perú”, 438 - 441
(24) Canziani, Ciudad y territorio en los andes, 147
(25) Ibid
(26) Carlos Williams, “Arquitectura y urbanismo en el antiguo Perú”, historia del Perú. El Perú republicano. Tomo VIII (Lima. Editorial Mejía Baca, 1985), 457 – 458, Citando a Jefffrey Parsons y Ramiro Matos Mendieta, “Asentamientos prehispánicos en el Mantaro. Perú. Informe preliminar”, Ramiro Mendieta, ed. III Congreso del hombre y la cultura andina. Actas y memorias. T. II, 544 - 546
(27) Carlos Williams, “Arquitectura y urbanismo en el antiguo Perú”, historia del Perú. El Perú republicano. Tomo VIII (Lima. Editorial Mejía Baca, 1985), 456 – 457, Citando a Luis Lumbreras, Los fundadores de Huamanga (Lima: Editorial Nueva Educación, 1974).

miércoles, 27 de julio de 2016

Planificación Territorial en los Andes. La Sierra Peruana en la Época Lítica


Como parte de la segunda serie de artículos sobre la planificación territorial en los andes peruanos durante la época prehispánica, voy a explicar en esta ocasión el proceso de ocupación humana en la sierra, especialmente en los valles interandinos y mesetas alto andinas durante el periodo lítico (10000 a.C. – 7000 a.C.). Estos espacios, debido a sus características geográficas ya explicadas en el artículo del mes pasado, tuvieron una forma de ocupación de los patrones de asentamiento distinto al de los valles de la costa a lo largo de todo el periodo prehispánico, como vamos a ver a continuación.

A finales del Pleistoceno, el clima y el medioambiente en la sierra peruana era bastante frio y seco, sobre todo durante la fase Dryas reciente o Joven Dryas, el último periodo de frio extremo que soportó la tierra durante la glaciación de Wisconsin o Wurn. Para los andes peruanos, existen variaciones de los fechados de este periodo según la opinión de muchos investigadores que han estudiado este fenómeno climático, pero en términos generales, este se pudo haber dado aproximadamente entre el 12,000 a.C. y 9,000 a.C. Durante esta época, la temperatura habría descendido entre 8° C y 12° C menos que la actual, lo que constituye uno de los descensos más drásticos de Sudamérica (1), sin embargo, la temperatura en todos los andes centrales no fue absolutamente uniforme, según Elmo León citando los estudios de K. Graf (2), la sierra sur (Arequipa, Puno, Cusco, Ayacucho y Huancavelica) así como la sierra norte (la sierra de Piura, Cajamarca y Amazonas) fueron muchos más frías que la sierra central, que tuvo un clima ligeramente más templado.

Al inicio del Holoceno, entre los 9,500 a.C. al 9,000 a.C., la temperatura de la sierra peruana empezó a ascender de manera gradual, siendo está un poco más cálida y húmeda, dándose inicio a un periodo de deshielo de los glaciales andinos, proceso que continuó de manera más acelerada durante los siguientes milenios hasta aproximadamente el 6,900 a.C. (3) cuando finaliza el periodo lítico. Durante todo esta época, la temperatura de los andes se eleva rápidamente, generando la aparición de nuevas especies de flora y fauna, las mismas que vamos a describir más adelante.

Sin bien estas condiciones climáticas fueron bastante favorables para un posible poblamiento de la sierra peruana durante el periodo mencionado, este no se dio de manera intensiva, a diferencia de lo que sucedió en la costa durante la misma época. Gran parte de los primeros asentamientos se desarrollaron en lugares puntuales y específicos, ubicándose generalmente entre las regiones Jalca y Puna (entre los 3500 a 4500 m.s.n.m.), escogiendo ambientes constituidos mayormente por cuevas y abrigos rocosos (4) como sitios temporales de habitación. Esto es bastante curioso considerando que los territorios ocupados originalmente tenían climas extremadamente fríos, existiendo sin embargo otros hábitats muchos más benignos climática y geográficamente en pisos ecológicos de menos altitud, como los valles interandinos que no tuvieron una intensa ocupación durante este periodo. Una explicación plausible es que a diferencia de estos, los sitios localizados en la Jalca - Puna se encontraban en una región donde se concentraba una gran cantidad de recursos y en especial, las grandes manadas de camélidos silvestres como la vicuña (lama vicugna) y el guanaco (Lama guanicoe), que se sustentaban de los abundantes pastos naturales propios de esta región (5). Además de estas especies, existían una variedad de mamíferos y venados como la Taruca, que habitaban el territorio de manera intensiva.

Pintura rupestre de la caza de vicuñas en Lauricocha.
Guffroy 2015, Cardich 1958
El abrigo rocoso de Telamachay. Junin. Patamarca.com

A partir del estudio mencionado podemos agrupar dos formas de ocupación temprana en la sierra peruana, la primera es de mayor intensidad con un tipo de asentamiento en espacios naturales, ubicados en las zonas altas de la puna, como las cuevas de Lauricocha en Huánuco; Panalauca, Pachamachay, Acomachay, Telarmachay y Uchcumachay en la región de Junín; y Cuchimachay y Tres Ventanas en las sierras del departamento de Lima. Esta forma de ocupación está relacionada con la abundancia de recursos de fauna que eran aprovechados para la caza, además de un uso intensivo en la recolección de frutos, tubérculos y raíces de plantas de las regiones alto andinas (6). La organización del territorio y la distribución de los asentamientos se dio de manera parecida a la de los valles costeños, según José Canziani siguiendo los estudios de John Rick para el sitio de Pachamanchay, existe en primer lugar un  campamento base que se ubica en una zona estratégica – situados probablemente en los puntos más altos y céntricos del territorio – en la que el grupo humano se reunía y se organizaba para dirigirse a otros puntos periféricos que serían los campamentos provisionales ubicados de manera radial, lugares donde se realizaba la caza y recolección de recursos. Ejemplos de campamentos base son el sitio de Pachamanchay ya mencionado y Cuchimachay en la sierra de Lima.

Cueva de Lauricocha. Huanuco. Historia del Perú
Plano del campamento base de Pachamachay (sitio 1),
y su relación radial con los campamentos provisionales
ubicados en la periferia (sitios 2, 3, 4,5,6 y 7).
Stanfort University. Canziani redibujado de Rick 1983

En cuanto al segundo grupo de asentamientos, estás se ubican con menor intensidad en los valles interandinos, y están asociados más a la extracción y recolección de especies vegetales. Los casos más conocidos son las cuevas de Guitarreros en el callejón de Huaylas (Ancash) y Pikimachay en la cuenca del Mantaro correspondiente al departamento de Ayacucho. Para ambos casos, la ocupación del territorio, asociados a un régimen de trashumancias (7), se da de una manera tanto longitudinal como transversal dentro de las cuencas de los valles, siguiendo una serie de desplazamientos y rutas estacionales con el fin de explotar los recursos ubicados en los diferentes pisos ecológicos del valle. Aplicando esta organización al caso de Guitarrero, los grupos humanos del valle del Santa desarrollaron recorridos transversales desde los puntos más altos en las zonas de puna (4000 m.s.n.m.) hasta las planicies aluviales, cuyos trayectos serian relativamente cortos, de nos diez a treinta kilómetros (8) Paralelamente, se da también una serie de recorridos longitudinales desde la naciente del Santa, en zonas de punas con abundantes pastos naturales, para desplazarse rio abajo hacia las zonas más bajas de la cuenca, caracterizado por un clima progresivamente más seco y templado, como es el que corresponde al sitio de guitarrero, en las laderas de la Cordillera Negra, a 2,580 m.s.n.m. y a unos 150 metros del cauce del rio Santa (9). Esta clase de desplazamientos longitudinales del valle tienden a ser más largos, de unos cien kilómetros (10).

Cueva de Guitarrero. Callejón de Huaylas. Historia del Perú
Cueva de Pikimachay. Ayacucho. Ayacucho Perú

Finalmente y a manera de conclusión, podemos decir que el poblamiento en la sierra peruana se da en términos generales a inicio del Holoceno cuando las condiciones climáticas empezaron a cambiar. Este proceso se inicia con la ubicación de dos grupos humanos en diferentes pisos altitudinales; un grupo se localizó en las regiones alto andinas de la Jalca y Puna, asociadas más a la caza de camélidos y venados y a la recolección de algunos tubérculos y vegetales; y un segundo grupo se ubicó en los valles interandinos de la región quechua, asociado más a la recolección propiamente dicha. En ambos casos, la sierra central fue el espacio de ocupación por excelencia de estos grupos (entre Ancash al norte y Ayacucho al sur), sin embargo para el primer grupo, la organización del territorio fue muy parecido al desarrollado en los valles bajos de la costa peruana, un sistema radio céntrico de desplazamientos y recorridos desde un campamento base ubicado al centro del territorio y campamentos temporales periféricos, considerando que eran grandes planicies y zonas de punas; en cambio, para el segundo grupo, la organización fue más lineal siguiendo la geografía del valle, con desplazamientos transversales y longitudinales desde los puntos más altos hacia las zonas más bajas, siguiendo un sistema de ocupación estacional en la explotación de los recursos. 



Fuentes:
(1) Leon Canales, Elmo. “Origenes Humanos en los Andes”. Universidad de San Martin de Porres. Escuela Profesional de Turismo y Hoteleria. 2007. Pag. 38
(2) K. Graf públicó un artículo “Vegetación y clima de los andes bolivianos durante la última época glacial” para la revista Ecología de Bolivia, donde explica el clima de las regiones alto andinas de Perú y Bolivia durante el Pleistoceno.
(3) Leon Canales, Elmo. “Origenes Humanos en los Andes”. Universidad de San Martin de Porres. Escuela Profesional de Turismo y Hoteleria. 2007. Pag. 44
(4) Canziani, José. “Ciudad y Territorio en los Andes. Contribuciones a la Historia del Urbanismo Prehispánico”. Editorial PUCP. 2009. Pag. 48
(5) Ibid. Pag. 49
(6) Ibid.
(7) Ibid. Pag. 53
(8) Ibid. Pag. 54
(9) Ibid.
(10) Ibid.

viernes, 24 de junio de 2016

Planificación Territorial en los Andes. La Geografía de la Sierra Peruana


Para este mes de Junio he querido retomar el tema de la planificación urbano territorial de los andes, tal como lo hice el año pasado con una serie de artículos sobre los fenómenos de ocupación y asentamiento en la costa peruana a lo largo del periodo prehispánico. En este ocasión, los artículos estarán centrados en la zona andina o cordillerana conocida como la sierra peruana, en la cual se explicaran los procesos de planificación y patrones de asentamiento durante el mismo periodo, desde los primeros pobladores seminómades hasta el desarrollo de la cultura Inca previa a la conquista española, empezando como siempre con una explicación general de sus características geográficas y ambientales, aspectos que se trataran en este primer artículo de la serie.   

La Cordillera de los Andes propiamente dicha es un sistema montañoso de aproximadamente 7240 km de longitud (1) que bordea toda la costa sudamericana que da al Océano Pacifico, su superficie ocupa el territorio de seis países sudamericanos, el extremo oeste de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y el oeste de Argentina hasta tierra de fuego. Está conformado por una serie de cadenas montañosas o cordilleras bastante empinadas que se elevan entre los 5000 y 6000 m.s.n.m., siendo el monte Aconcagua el pico más alto del sistema con una altitud de 6960.80 m.s.n.m. (2) ubicado en los andes argentinos de la provincia de Mendoza. Las diferentes cordilleras forman entre si una compleja red de valles, llanuras y mesetas de las que se forman grandes lagos y salares como el sistema endorreico Titicaca – Desguadero – Poopo – Salar de Coipasa, conocido como sistema TDPS, ubicado en la meseta del Collao y que abarca el sur peruano, los andes chilenos y la zona occidental y central del territorio boliviano.

Mapa topográfico satelital de
la cordillera de los andes.
Nasa para Wikipedia
Monte Aconcagua. Argentina. Foto Daniel Peppes Gauger

Dentro de la Cordillera de los Andes, el Perú ocupa el territorio de los Andes centrales, espacio cuyas características geográficas y medioambientales constituyen una de las áreas mundiales con mayor diversidad climática y biológica. (3) Esto se debe a que este territorio es una de las zonas más altas de toda la cordillera después del Aconcagua. Con alturas que van desde la línea de costa en el Océano Pacifico hasta por encima de los 6000 m.s.n.m. Siendo el nevado Huascaran, la montaña más alta del Perú, cuya cumbre alcanza los 6768 m.s.n.m., para luego descender nuevamente hacia las planicies de las selvas tropicales de la cuenca amazónica.(4) De modo que el solo factor altitud en un área que se encuentra en una zona tropical, genera múltiples y distintos pisos, con las consiguientes variaciones climáticas, topográficas e hidrográficas.(5)

Nevado Huascarán. La montaña mas alta del Perú.
Foto Ondando para Wikipedia
Vista de la Cordillera Blanca en el departamento de Ancash.
En el centro se puede vizualizar el nevado Huascarán. Nasa

Según Javier Pulgar y Vidal (6), la zona de los andes centrales contienen ocho pisos o regiones naturales distribuidos verticalmente, los cuales detallaremos a continuación: Chala o Costa, que va desde los 0 a 500 m.s.n.m.; Yunga, que va de los 500 y 2300 m.s.n.m en el caso de la Yunga Marítima, y de 1000 a los 2300 m.s.n.m para la Yunga Fluvial – ubicada en las estribaciones orientales de los Andes - .; Quechua, que va de los 2300 a 3500 m.s.n.m.; Suni o Jalca, que va desde los 3500 a 4000 m.s.n.m.; Puna o Alto Andina, ubicado entre los 4000 y 4800 m.s.n.m; Janca o Cordillera, que se ubica entre los 4000 y 6746 m.s.n.m (7); Rupa Rupa o Selva Alta, que se ubica entre los 400 y 1000 m.s.n.m y la Omagua o Selva Baja, que está entre los 80 a 400 m.s.n.m.(8)

Mapa de las
ocho regiones naturales del Perú.
Pzc-pics
Sección de las ocho regiones naturales del Peru. Temas Importantes

Gran parte de las regiones mencionadas se asientan sobre las diferentes cadenas montañosas, las mismas que se unen en nudos, siendo los de Vilcanota y Pasco los más notorios. Las diversas cadenas aprisionan hoyas hidrográficas de valles altos que fueron y son todavía zonas de habitación humana. (9) Estos valles denominados interandinos se localizan principalmente en la región Quechua, si bien algunos sectores de su trayecto pueden también ubicarse en la zona correspondiente a la denominada Yunga oriental. (10) Por otro lado, también existen los valles ubicados en las vertientes de la cordillera cuyo caudal desciende hacia la costa peruana y el Océano Pacifico – asunto que ya fue detalladamente explicado en el artículo de Junio del año pasado –  y en la cual los valles medio y alto estarían dentro del sistema andino. No debemos olvidar también los valles que descienden de los andes hacia la selva oriental, originando el complejo sistema hidrográfico del Amazonas y sus diferentes afluentes. En las zonas más altas de la cordillera andina, sobrepasando los 4000 metros, se encuentran las mesetas altiplánicas de la región Puna donde crece el ichu o paja brava (11), territorio dedicado básicamente a las labores de pastoreo y ganadería. De las mesetas más conocidas del altiplano están la del Collao ya mencionada, y las pampas de Junín, ubicados en el departamento del mismo nombre, en la región central del Perú.

Valle interandino de la región Quechua. El Urubamba. Cusco. 
Foto Enrique Cortes
La Puna o meseta altiplanica cerca a Ticlio. Departamento de Lima.
Foto Enrique Cortes

Según Jose Canzini en Ciudad y Territorio en los Andes, existen algunos estudios geográficos que destacan las marcadas diferencias territoriales y medioambientales existentes en los Andes centrales y las regiones del norte, del centro y del sur. Las diferentes condiciones geográficas, orográficas y climáticas, que se presentan en estas distintas latitudes, fueron graficadas en sendos cortes transversales tanto por Carl Troll en “Las Culturas Superiores Andinas y el Medio Geográfico” de 1958 para los Andes de América del Sur, como por Javier Purgar Vidal en “Geografía del Perú” de 1996 en cinco perfiles transversales, que atraviesan las regiones del norte, centro y sur del Perú. (12) Si detallamos las características de cada una de estas tres zonas, vemos que en la región norte, las cordilleras no alcanzan una gran elevación y se desarrollan a una relativa distancia del litoral marino. (13) En esta zona, los pasos de montaña son relativamente bajos, lo que facilita las relaciones de transversalidad – tanto biológicas como humanas – entre la costa, la sierra y las regiones de la vertiente amazónicas. Asimismo, la escasa altura de las montañas de las cordilleras del norte también deriva en la desaparición de la puna, que tanta importancia tiene en las regiones del centro y, sobre todo, en la del sur. En contrapartida, se presentan zonas conocidas como paramos, con condiciones medioambientales bastantes distintas a las de la puna, aun cuando quedan corresponder al mismo piso altitudinal. (14)

Altura de los cortes transversales de
la cordilleras de los andes peruanos.
Salaverry Llosa (2006) de M.Tapia (1996) Pag 18-19
Valle Interandino de la sierra norte. Huancabamba. Piura.
Andean Botanical Information System

En el caso de la región central, los Andes presentan marcadas cadenas montañosas y alcanzan su mayor altitud. (15) En las correspondientes regiones de sierra se generan amplios valles interandinos como el Callejón de Huaylas o el del Mantaro. La altitud de las cordilleras y los respectivos pasos de montañas dificultan relativamente las comunicación entre los valles interandinos y entre estos y las regiones costeras. Por otra parte, en estas regiones altoandinas se desarrollan las grandes planicies elevadas propias de la puna. (16)

Montañas de los andes centrales. Valle de Santa Eulalia.
Departamento de Lima.
Foto Enrique Cortes
Nieve en Pampa Galeras. Ayacucho. Sierra sur del Perú.
Foto Enrique Cortes

En la región sur de los Andes centrales se acentúan las condiciones de aridez y las sequias son frecuentes, con regímenes de lluvias irregulares y más escasas, especialmente en la vertiente occidental. (17) Las zonas altoandinas de la región sur es dominante el piso ecológico correspondiente a la puna, donde el rol de la ganadería es preponderante, así como el de los cultivos de altura. Los territorios de puna hacia el occidente son secos e inclusive áridos, mientras que los que se desarrollan hacia el oriente son más húmedos, ya que se benefician de las lluvias generadas por los vientos alisios del sureste que transportan masas de aire húmedo desde la Amazonia. Los valles interandinos propios de las zonas Quechua o Yunga están relativamente encajonados con ríos que transcurren en profundos cañones, (18) - como el Colca en Arequipa por ejemplo -, lo que impide el aprovechamiento de sus aguas para fines agrícolas. (19)


Fuentes:
(1) “Cordillera de los Andes”. Profesor en Línea. www.profesorenlinea.cl. Consultado el 24 de Junio del 2016
(2) “Se dio a conocer la nueva altura oficial del cerro Aconcagua: 6.960,8 metros”. Instituto Geográfico Nacional (Argentina). Consultado el 24 de Junio del 2016
(3) Canziani, José. “Ciudad y Territorio en los Andes. Contribuciones a la Historia del Urbanismo Prehispánico”. Editorial PUCP. 2009. Pag. 30
(4) Ibid.
(5) Ibid.
(6) Fue un geógrafo peruano que postula su tesis de las “Ocho Regiones Naturales del Perú” en la Asamblea General del Instituto Panamericano de Geografía e Historia, realizado en 1940, contribuyendo así a una mayor profundización de la realidad geográfica y ecológica del país.
(7) El dato correspondiente a la altura más alta del Perú (nevado Huascaran) que está en el Atlas del Perú del Instituto Geográfico Nacional es antiguo, la medición actual es de 6768 m.s.n.m.
(8) Instituto Geográfico Nacional. “Atlas del Perú”. 1989. Pag. 108
(9) Kauffmann Doig, Federico. “Historia General de los Peruanos. Tomo 1. El Perú Antiguo”. Ediciones Peisa. 1986. Pag. 13
(10) Canziani, José. “Ciudad y Territorio en los Andes. Contribuciones a la Historia del Urbanismo Prehispánico”. Editorial PUCP. 2009. Pag. 30
(11) Kauffmann Doig, Federico. Loc. Cit.
(12) Canziani, José. Op. Cit. Pag. 33
(13) Ibid.
(14) Ibid. Pag. 34
(15) Ibid.
(16) Ibid. Pag. 35
(17) Ibid.
(18) Ibid.
(19) Ibid.

martes, 24 de mayo de 2016

El QGIS y sus Ventajas en el Desarrollo de la Cartografía Digital


Este mes he querido dar un giro de 180 grados en las temáticas del blog y hablar de algo que si bien tiene que ver con el urbanismo y la ciudad, también se relaciona con las últimas tecnologías de información, se trata del QGIS o Quantum GIS, una nueva herramienta que está siendo usada para la elaboración de cartas geográficas, planos de grandes áreas urbanas, desarrollo de planes urbanos a diferentes escalas y proyectos de investigación en la cual el almacenamiento de datos, sobre todo cuantitativos, son de vital importancia para la visualización de tendencias de un fenómeno urbano.

El QGIS es básicamente un Sistema de Información Cartográfica (SIG) de Código Abierto (1) licenciado bajo GNU – General Public License. QGIS es un proyecto oficial de Open Source Geospatial Foundation(OSGeo) (2) y puede instalarse en casi todos los sistemas operativos como el Linux, Unix, Mac OSX, Windows y Android, soporta además numerosos formatos y funcionalidades de datos vector, datos raster y base de datos (3). De esta forma, el QGIS te permite elaborar por un lado cartografía digital de cualquier territorio aprovechando las imágenes satelitales de aplicaciones como Google Earth, Bing o los mapas del Open Street Map. Por otro lado puedes cargar archivos SIG de distintas cartografías para su modificación o aplicación a diferentes proyectos de planificación urbana o investigación, permite además cargar archivos raster y vectoriales como ortofotos y fotos aéreas para la elaboración de planos y mapas. Finalmente, este programa te permite introducir una serie de datos en los planos en la cual se podrá visualizar de forma más clara las tendencias urbanas en cuanto a usos de suelo, densidades, alturas de edificación, datos económicos, etc.

Presentación de una de las ultimas versiones de QGIS. 
El 2.12 Lyon. CompuDev
Imagen de la ventana del QGIS.
En la que se muestra la tendencias de alturas en un
sector de Manhattan. Nueva York.
Open Source GIS Blog

Otras características adicionales son por ejemplo cargar y convertir archivos de AutoCAD bajo el formato Dxf a GIS (Shp), herramientas GPS y captura de coordenadas. Sin embargo, si queremos comparar con el AutoCAD, que es un programa de dibujo y diseño, el QGIS trabaja en base a gráficos vectoriales (punto, línea y polígono) que están georefenciados y con contenido de datos específicos tanto cuantitativos como cualitativos, por lo tanto, editar y graficar en QGIS puede ser muy complicado para las personas que están familiarizadas con el uso del AutoCAD, sobre todo cuando quieres representar de manera más precisa algún objeto arquitectónico, manzana o lote; para eso el QGIS viene con una aplicación de comandos CAD, que te permite dibujar diferentes figuras geométricas básicas como círculos, cuadrados, triángulos, etc.

Imagen 3d de Manhattan utilizando el QGIS.
Open Source GIS Blog
Imagen final de un plano de Roma elaborado en QGIS. Mapzen

Para conocer más del programa pueden entrar a la página web del mismo, www.qgis.org/es/site/, en donde lo pueden bajar e instalar a su computadora de manera sencilla, además existen tutoriales en YouTube sobre como aprender a utilizar el programa, les recomiendo los videos editados por Gidahatari, consultoria peruana en la gestión sostenible de recursos hídricos.

Fuentes
(1) Código abierto es el software que se produce y se descarga de manera libre sin costo alguno, además la fuente del programa puede ser modificado sin restricciones de licencia.
(2) Es una ONG internacional que promueve la investigación tecnológica en materia de sistemas geoespaciales y datos abiertos. Brinda apoyo financiero, organizativo y legal a la comunidad geoespacial con el fomento del código abierto y el software libre.
(3) QGIS, web oficial: http://www.qgis.org/es/site/about/index.html

miércoles, 27 de abril de 2016

El Sprawl es Engañoso


Hace un tiempo leí un artículo de José Fariña (1) en su Blog titulado “El Spraw es Bello”, de Septiembre del 2012. En ella, José nos habla sobre las maldades y bondades de esta forma de crecimiento urbano y su impacto tanto dentro de las ciudades como en los ecosistemas y territorios que la rodean, pero también nos trae a la reflexión sobre su existencia y el éxito que ha tenido en el mundo occidental ¿Por qué siendo satanizada por los urbanistas contemporáneos como un modelo insostenible y que ha generado grandes problemas de contaminación, alto tráfico, un consumo exagerado de suelo y una segregación social y económica bastante fuerte; siga teniendo ese magnetismo que atrae a muchas personas a vivir en ella? Para responder esta pregunta primero tenemos que entender bien que es el Sprawl.

El Sprawl o Dispersión Urbana, es el modelo de urbanización disperso o difuso que se da en la periferia de las ciudades, compuesto de una gran cantidad de suburbios o barrios dormitorio de muy baja densidad, donde prima en masa y de manera repetitiva la vivienda unifamiliar aislada o pareada (2) rodeada de grandes jardines y parques para la recreación, y en la que el comercio se concentra solamente en los Malls o supermercados ubicados de manera puntual junto a las enormes autopistas, las mismas que de alguna forma, favorecieron el crecimiento del Sprawl, incentivando el uso el auto privado como el único vehículo de transporte desde las periferias hacia los centros urbanos de negocios por ser más rápido y seguro.

Sprawl Urbano. Icamtuf¨s Blog
¿Campo o ciudad?
la conquista del sprawl urbano sobre los suelos rurales.
Foto Rich Reid para Getty imagenes

La atracción de las personas por el Sprawl, especialmente de las clases burguesas medias y altas de occidente, se debe a una necesidad de contacto con la naturaleza y tranquilidad que muchas veces la ciudad compacta y los centros urbanos no pueden ofrecer. De esta forma, se trata de tener un estilo de vida más campestre o ligado al campo pero sin perder los hábitos de ciudad, considerando que estos últimos son bastante distintos a la vida netamente rural.

Existe también un factor cultural y social por lo que mucha gente desea vivir en el Sprawl. En Estados Unidos, se asocia el vivir en un suburbio con el logro del éxito social propiciado por el “sueño americano”, el estar feliz y tranquilo teniendo una casa propia, una familia formada, uno o dos automóviles y un trabajo bien remunerado en una empresa, forma parte de esa mentalidad. Todo lo antes mencionado me hace recordar la serie televisiva “Los Años Maravillosos” donde el personaje principal, Kevin Arnold, cuenta su vida de adolescencia en un suburbio americano. En el primer capítulo de la serie, Kevin hace una breve descripción sobre el suburbio y su experiencia de vivir en ella: “ ….. no hay una forma agradable para decir esto, crecí en los suburbios, creo que mucha gente piensa que los suburbios son un lugar con todas las desventajas de la ciudad y ninguna de las ventajas del campo y viceversa, pero en cierta forma esos fueron realmente los años maravillosos para nosotros, allí en los suburbios, era como una especie de edad de oro para los niños ….. ” . Cuando Kevin se refiere a que mucha gente piensa que los suburbios son un lugar con todas las desventajas de la ciudad y ninguna de las ventajas del campo y viceversa, se refiere a esa extraña dicotomía casi engañosa entre ciudad y campo que tiene el Sprawl ¿es ciudad o es campo?, ¿es una ciudad disfrazada con aspecto rural?, ¿o al revez?, ¿es un hibrido urbano? .A pesar de lo que la gente pueda pensar de los suburbios y de los problemas que ha causado en la ciudad y su entorno, Kevin admira y valora esos barrios, ya que en ellas vivió los mejores años de su vida, años en la que experimentó una cadena de anécdotas y vivencias como el primer amor, los juegos en la calle con sus amigos, los pleitos y conflictos con su hermano, vivencias comunes de cualquier niño que creció en ese entorno. De esta forma, la serie te trasmite un mensaje de que la vida en los suburbios para un adolecente de clase media, era lugar feliz, situación que dista de la realidad de algunos barrios americanos que para esa época tenían grandes problemas sociales y económicos, como los casos de Detroit y los barrios negros de las ciudades del sur de Estados Unidos. Por otro, en la serie se visualiza el estilo de vida de los suburbios, situaciones como el trabajo duro y esforzado de los jefes del hogar, el ambiente familiar dentro de los chalets, el uso del auto para ir al centro comercial o al trabajo, las barbacoas y parrilladas en casa de los vecinos, el consumismo y la cultura del éxito.

Kevin Arnold y su familia en la serie "Los Años Maravillosos". Playbuzz 
El chalet que sirvió como locación de la casa de Kevin Arnold
en la serie "Los Años Maravillosos".
Ubicado en 516 Univesity Avenue. Burbank. California
Iamnotastalker.com

El Sprawl en su origen, se asocia más a una forma de vida absolutamente rural ligada a las necesidades del campo y a las actividades que en ella se realizan. Hay muchos territorios en todo el mundo que tradicionalmente han producido un sistema de asentamientos de este tipo. Básicamente territorios rurales. En España, esta forma de crecimiento se da en toda la cornisa norte (Galicia, Asturias, Cantabria y Euskadi). Pero también en muchas áreas de huerta o alta productividad agrícola. (3) De esta forma hay que diferenciar el Sprawl de origen rural del Sprawl urbano que se genera en las ciudades de manera expansiva. El problema surge porque al primero se le sobrepone un modo de vida esencialmente urbano. El resultado es la ineficiencia de la organización territorial de un patrón espacial del asentamiento disperso, adecuado a una forma de vida rural, funcionando según las exigencias de un sistema de transporte de mercancías y personas propio de la era del automóvil. (4) De alguna manera, lo que dice José en su blog se relaciona con lo que Kevin menciona en la introducción de la serie, “el suburbio tiene las desventajas de la ciudad y ninguna de las ventajas del campo”.

Sprawl rural. Entrambasaguas. Cantabria.
Foto Tony Rotondas para Wikipedia
Slum Londinense de finales del siglo XIX. Science Museum

El Sprawl urbano tiene su antecedente en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XIX, con la aparición de la “Ciudad Jardín”, una nueva teoría urbana que surge como solución a los grandes problemas que tenía las ciudad inglesa, sumida en aquel entonces en una profunda crisis social producto de la revolución industrial. Esta situación se origina cuando grandes cantidades de campesinos abandonaron el campo para ir a las ciudades donde estaban localizadas las grandes industrias, generando tugurización y hacinamiento en muchos barrios obreros, conocidos como Slums. Ciudades como Londres, Manchester y Liverpool, sufrieron los estragos de las enfermedades y la contaminación entre sus habitantes, sobre todo de los más pobres y aquellos que llegaron a laborar en las industrias y que vivían muchas veces en condiciones infrahumanas.

Modelo de la ubicacion de las ciudades jardin
alrdedor de una ciudad central. Wikipedia
Letchworth, la primera ciudad jardín. Urban Networks

Si bien La Ciudad Jardín inglesa y su versión más tardía, las New Towns se desarrollaron de manera limitada y con una planificación adecuada de tal forma que no se produzca una dispersión urbana bastante extensa, no se pudo evitar que este modelo se aplicara en casi todas las ciudades del mundo como el ideal de un nuevo estilo de vida urbano de las clases medias y altas después de la segunda guerra mundial. Su influencia en el urbanismo occidental, especialmente en Estados Unidos, contribuyo de alguna forma a la suburbanización de muchas ciudades americanas y al surgimiento del Sprawl urbano. Este fenómeno se debió probablemente al aumento demográfico de las familias como consecuencia del Baby Boom de la posguerra, por lo que la necesidad de vivienda se hiso evidente, fomentándose de esta forma la creación de grandes suburbios de baja densidad siguiendo el modelo de ciudad jardín, sin embargo, a diferencia de las ciudades jardines inglesas que eran construidos por el estado y de manera limitada, los suburbios americanos eran desarrollados por grandes inmobiliarias privadas que vendían las casas con un fin especulativo, esto se da en paralelo al desarrollo de una gran industria automotriz que propició el uso del auto privado y que está asociado a la construcción de las grandes autopistas o freeways y al desarrollo de los grandes Malls. Esta relación de negocio inmobiliario, industria automotriz y construcción de los Malls es la expresión más grande del Fordismo (5) en la forma de hacer ciudad, donde el suburbio, la vivienda y el automóvil son meros productos desarrollados en serie para un potencial consumidor burgués con ansias de alcanzar el american way of life.

Levittown de Nueva York. 
El primer suburbio americano de su tipo construido en 1947
y que dio origen al Spraw urbano en Estados Unidos.
Third sight history
El "sueño americano" en su maxima expresion.
Una publicidad de mediados de los 50 vende un vida "feliz" en los
suburbios de Estados Unidos.
Odyssey

Estudiando este fenómeno en nuestra realidad limeña, el surgimiento del suburbio se empieza a dar desde los años 20, cuando la influencia de Estados Unidos se dejó sentir en la económica y el estilo de vida de las clases altas. Algunos de los primeros barrios considerados “suburbios” son Santa Beatriz, San Isidro y Orrantia. Luego, urbanizaciones como San Borja, Casuarinas o Rinconada en la Molina serían los referentes más importantes del suburbio limeño entre los años 50 y 70. De esta forma, la idea de vivir mas lejos de la ciudad, en un ambiente semi rural con el fin de buscar tranquilidad y relax, era algo al cual aspiraban muchas familias, sin embargo lo engañoso del suburbio aplicado a nuestras realidades, algo a la cual ya hice hincapié en la primera parte del artículo, es que al venderle a una familia de clase media alta un estilo de vida y un ambiente aparentemente campestre, pero ojo sin dejar los hábitos de ciudad, esta piensa  que vivirá en el campo toda la vida, pero ¿que sucederá después de diez o veinte años?, con los cambios que van sufriendo las ciudades en Latinoamérica y sobre todo en Lima, el suburbio termina siendo más urbano de lo que fue, producto de procesos de densificación tanto en altura como de manera horizontal (mediante las subdivisión de lotes o con el desarrollo de condominios), aumentando el número de habitantes y el trafico motorizado. De esta forma, “vivir más cerca del campo con hábitos de ciudad” lo único que propicia es más urbanización y más consumo del suelo de las áreas agrícolas y campestres, destruyendo muchos ecosistemas y territorios rurales que sirven económica y ambientalmente como espacios servidores de recursos.

El Spraw Urbano a la limeña. San Borja. Google Earth
Nuevos condominios campestres en
la zona de San Antonío, entre Chilca y Mala al sur de Lima.
Google Earth


Este fenómeno se ha estado dando en Lima desde hace más de 80 años y ha contribuido a la desaparición de los valles bajos del Rímac y Chillón, situación que también amenaza actualmente a los valles vecinos. El surgimiento de nuevos suburbios bajo el formato de condominios campestres se empieza a desarrollar tanto en las zonas de Cieneguilla en el valle alto del rio Lurín y en Pachacamac en el valle medio, como en el espacio comprendido entre el valle de Mala y Chilca, donde se vienen desarrollando proyectos inmobiliarios de este tipo. De esta forma y para finalizar, nos hacemos las siguiente pregunta ¿que pasara en 20 o 30 años cuando estos barrios sean absorbidos por la expansión urbana?, ¿sucederá lo mismo que paso en las periferias de Lima hace 40 años?, ¿que pasara cuando estos se empiecen a transformarse? (si se transforman), la vida en el campo será solo un grato recuerdo y un sueño ya difícil de alcanzar.


Fuentes
(1) Arquitecto y doctor en urbanismo. Docente e investigador del departamento de urbanística y ordenación del territorio de la ETSAM de Madrid, ha publicado varios libros y revistas relacionadas con la problemática del urbanismo y la planificación urbana en España y en otros países del Latinoamérica.
(2) Aislada y pareada son tipologías de vivienda en cual la primera tiene retiros con jardines en sus cuatros costados dentro de su terreno. La vivienda pareada tiene retiro en solo tres de sus costados, el cuarto lado esta adosado a otra vivienda pareada de manera simétrica.
(3) Fariña, José. “El Sprawl es Bello”. El Blog de José Fariña. Lunes 03 de septiembre del 2012.
(4) Ibíd.
(5) El Fordismo es un sistema socioeconómico actualmente vigente, basado en la producción en serie de cualquier clase de productos dirigidos a un potencial consumidor, este modelo es la base de la cultura de masas y tiene su origen en la industria del automóvil que instauro Henry Ford a principios del siglo XX