viernes, 27 de marzo de 2015

El Arte Urbano. Grafitis y Murales


He querido tocar este mes un tema interesante y a la vez polémico, que tiene que ver con el arte urbano y su relación con la ciudad, aprovechando la actual situación política entorno a la destrucción de los murales que existían en el centro histórico de Lima hace algunas semanas.

Cuando hablamos de arte urbano en general, desde mi punto de vista, es toda aquella manifestación artística que se da en los espacios públicos, ya sea de pintura, escultura, teatro (mimo, recitales), conciertos de música, o instalaciones como las representaciones fotográficas de Spencer Tunick por ejemplo, que utiliza el entorno urbano como escenografía para representar sus desnudos masivos. Sin embargo, este se asocia específicamente al uso del Grafiti y el mural, también conocido Street Art o arte callejero.

Grafitis en el Forum de Barcelona. Foto Vincent Ramos

En el caso del Grafiti, es la combinación artística de textos abstractos y algunas representaciones figurativas pintadas en paredes con el fin de llamar la atención de los peatones, la misma que es considerada como una expresión gráfica subterránea e ilegal, ya que por un lado es una forma de manifestar una frustración o insatisfacción hacia el sistema imperante (gobierno, economía, etc.) por parte de algunos sectores de la sociedad urbana, y por otro, muestra también la cultura y la visión del mundo que tienen estos grupos.

Grafitis en la Toscana, Italia. Foto 888jazz

El grafiti no es un fenómeno artístico solamente de nuestra sociedad contemporánea, se sabe que en la antigua Roma, ya existan en muchas paredes y casas, este tipo de dibujos, generalmente con un contenido político lleno de humor y erotismo. Sin embargo, esta forma pictórica tiene bastante impulso en los Estados Unidos a inicios de los años 60 por parte de las comunidades de origen africano y latinoamericano que protestaban contra el racismo y luchaban a favor de la igualdad social, especialmente en ciudades como Filadelfia y Nueva York. Posteriormente, en la década del 70 y 80, pandillas y grupos de jóvenes usaron el grafiti como una forma de agresión urbana e inconformismo social, son muy conocidos el caso de las pintas que aparecieron en los trenes del metro de Nueva York por citar un ejemplo.


Foto en un Mural de Pompeya. Ana Vasquez Hoyos
Grafitis en un Tren del Metro de Nueva York. Foto Erik Calonius

El mural urbano en cambio, es una representación pictórica figurativa o abstracta de cualquier tema dibujado en un muro o la fachada de alguna edificación; en muchos casos, los temas pueden ser variados, reflexivos, metafóricos y hasta subversivos, como la lucha social o la crítica política; otras reflejan en cambio, la identidad o la cultura de un lugar, la ecología o la visión que tiene el propio artista sobre la sociedad en general. Los murales son dibujados generalmente en diferentes técnicas usando posters, plantillas y pegatinas, pintados generalmente con aerosoles. Tiene un origen más reciente, a diferencia del Grafiti.

En muchas ciudades del mundo se dan manifestaciones artísticas de este tipo, en el caso de Londres por ejemplo, vemos algunos lugares como East End, antiguo barrio industrial que se convirtió con el tiempo en el espacio urbano representativo del arte callejero y la bohemia local. En ella se ven muestras de Bansky y Probs, conocidos artistas del Street art londinense. Otro caso interesante es el de Madrid por ejemplo, donde en lugares como la Latina, existen expresiones de arte urbano bastantes curiosos, como la pared lateral de un edificio que ha sido pintado continuando la fachada del mismo con una calle en perspectiva, dando una sensación espacial muy interesante al sitio. De esta forma, los efectos del arte urbano en el espacio público y en las personas pueden ser diversos y a la vez intensos desde el punto de vista perceptual y del significado; se pueden generar sensaciones como amplitud, saturación, estreches, el recuerdo de algo que pasó en el sitio y que puede estar asociado a la memoria colectiva, la identidad de la misma, etc.

Arte Urbano en East End. Londres. Notas de Algun Lugar
Mural en la Plaza de los Carros. Madrid. Foto Metro Centro

En el caso de Lima, la manifestación del Grafiti y el mural se da en época muy reciente. No existen muchas fuentes bibliográficas que hablen sobre la historia del arte urbano en nuestro país, se sabe que desde finales de los 90 se dio una tendencia muy fuerte de muestras pictóricas en zonas como el centro de Lima, Barranco y Miraflores. En el caso del Centro histórico, los lugares donde se dio este fenómeno fueron el jirón Quilca y alrededores, en la cual un grupo de grafiteros y artistas plásticos empezaron a realizar murales en la cuadra donde se encontraba el bar Averno, con motivos ligados a la cultura peruana o la situación política de la época. Otros sitios importantes fueron el Jirón Lampa y la zona cercana al Centro Cívico y el Palacio de Justicia; en la que aparecieron murales con temas relacionados a la cultura limeña (como las tapadas), la música criolla y una variedad de temas asociados a lo andino y lo amazónico, algunos inclusive tan polémicos como el mural en el que aparece supuestamente el líder terrorista Abimael Guzmán. (1)

Murales en el Jirón Quilca. Revista 69
Mural en el Jiron Lampa. Centro de Lima. Foto Woup

En el caso de Barranco, el arte urbano surge sobre todo en la zona del barrio San Francisco, especialmente en la calle Cajamarca, donde existe una diversidad de murales relacionados con el mar, la ecología o la cultura popular; su concentración en este lugar es digna de una investigación. Otro espacio importante se da a lo largo de las calles 28 de julio y Corpancho, en la que hay una serie de paredes dibujadas donde se toca de nuevo el tema marino, incluyendo además otras graficas que muestran la cultura mestiza y la identidad del distrito. Parte de esta muestra ha sido hecha por conocidos artistas como Jimbo, Nemo (Santiago Sáenz) y Roberto Peremese que forman el colectivo Los Salvajes.

Mural en la calle Cajamarca. Barranco. Foto Enrique Cortes
Mural en la calle 28 de Julio. Foto Keegan Hamilton

En gran parte de los casos, estos murales suelen ser arte abstracto o expresionista con una carga conceptual muy grande. Existen también muestras figurativas, como el que se da en Miraflores, donde encontramos un mural en la cuadra 2 de Benavides esquina con calle Porta, en la que visualiza a un hombre de los andes con una llama y un pez, cuyo título es “Popurrí Latino”.

Mural de Pupurri Latino. Miraflores. Foto Milko Romero

La tendencia del mural urbano como fenómeno cultural se ha dado de manera muy fuerte en estos lugares, ¿a qué se debe esto? Probablemente a que son sitios con una carga histórica y cultural muy fuerte ligados a la identidad limeña, el criollismo, la música y la bohemia. El grafiti, en cambio, se ha desarrollado no solamente en estos espacios, sino también en otras áreas de Lima de manera más diversificada, se les ve en Lima Sur y Norte, en el Callao, en las columnas del Metro, y en zonas periféricas y más aisladas.

A partir de lo mencionado anteriormente, pienso que el arte urbano, en especial el grafiti y los murales, generan una percepción distinta y dinámicas muy especiales para los peatones que utilizan los espacios públicos, los mismos que son visualizados de otra forma, valorando mas estos lugares como grandes museos al aire libre, fortaleciendo de esta forma la identidad y la diversidad de los mismos, generando a su vez un ambiente recreativo muy simpático. Respecto a la decisión del actual alcalde de Lima de borrar los murales en el centro histórico, en mi opinión me pareció una acción precipitada y poco atinada, a diferencia del mural donde aparece Abimael Guzmán, los demás debieron ser preservados, o a al menos se debió consultar primero con el ministerio de cultura (a partir de las últimas declaraciones de la ministra del sector, podemos ver la posición que tiene ella respecto al tema) y la propia Unesco, para determinar si realmente eran pinturas que iban contra la imagen tradicional del centro histórico de Lima, algo que en lo personal no generaba un impacto negativo en lugar, ya que estos fueron dibujados en gran parte de los casos sobre muros ciegos o paredes vacías, muchos de estos inclusive estaban fuera del damero fundacional, en un área más periférica.

Para finalizar, considero que la variedad de temas mostrados en los murales intervenidos representa la diversidad cultural y étnica del país como parte de nuestra identidad nacional, expresado justo en un lugar que es el centro de la capitalidad nacional, espacio que debe ser inclusivo, integrando de tal forma la cultura limeña tradicional con la variedad expresiva del arte peruano popular como una manera de acercar Lima al resto de Perú.  

Fuentes:
(1) Los murales del Jirón Lampa y alrededores aparecieron a partir del 2011, durante la gestión de la alcaldesa Susana Villarán, cuya administración fomentó esta manifestación artística.

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