domingo, 2 de septiembre de 2012

El Legado de Juan Gunther


Las ciudades, como los seres humanos, tienen una identidad propia que las hace particulares y únicas, elementos como la geografía, la cultura o la historia, determinan las características fundamentales de las urbes, el Genius  Loci  como decía Aldo Rossi, elemento que se va forjando a lo largo del tiempo cuando se va construyendo ciudad, tanto desde la planificación urbana como desde el diseño urbano y la arquitectura. El hacer ciudad, en sus diferentes escalas, no solo implica un conocimiento de la realidad actual (económica, social, urbana etc..) incluye también el estudio de su contexto territorial y evolución urbana como parte de un proceso natural que se da en  el espacio tiempo. Así, como los organismos vivos, las ciudades tienen un crecimiento metabólico que va desde el nacimiento y en muchos casos hasta la muerte.  Entender la ciudad como un ser vivo es algo fundamental que lamentablemente muchos gobiernos locales y profesionales que son gestores urbanos no lo tienen muy claro o simplemente lo ignoran al planificar y desarrollar las ciudades. El Proyecto Urbano, en su esencia, debería de alguna forma no absoluta, integrarse tanto espacialmente como históricamente y de manera natural y ordenada a ese proceso de crecimiento, de tal manera de que “la planta no crezca torcida si no derecha”, si el proyecto niega la ciudad y desconoce su esencia, generara un fragmento o ruptura en esa continuidad, una barrera que impedirá el crecimiento ordenado, generando desorden y atomización, espacios residuales, no lugares o espacios vacíos de identidad o híbridos en procesos de consolidación. Como podemos ver, la historia, tiene tanta importancia como la sociología, el urbanismo, la economía urbana, y otras ciencias la ciudad y que juntas desarrollan un trabajo interdiciplinado absolutamente necesario. Es así que este artículo lo quiero dedicar a un hombre que de manera apasionada se abocó a conocer y entender la historia de Lima desde su génesis, y que de alguna manera trato defender su identidad arquitectónica y urbana, Juan Gunther Doering.

Juan Gunther Doering. Fuente: El Comercio

Arquitecto egresado de la Universidad Nacional de Ingeniería a principios de los años 50, participo en muchos proyectos de arquitectura y urbanismo tanto en nuestro medio como en otros países, como Argelia donde participo junto a Le Cobusier en la construcción el Centro Cívico de Argel, en las largas conversaciones que tuve con el arquitecto Gunther me contaba de las anécdotas que paso el durante su estancia en ese país, fue curiosamente a raíz de ese proyecto que Juan Gunther se intereso por la historia de las ciudades, le llamo la atención Argel, su urbanística y como esta evoluciono en el tiempo. Este interés lo llevo a estudiar la historia urbana de Lima, algo que se ocupa de manera intensa durante 50 años, continuando con los estudios de otros investigadores como Pedro Villar, bromley y barbagelata y Emilio Harth Terre. El, desarrolló una serie de teorías de como se fue formando la estructura urbano rural del territorio limeño en épocas prehispánicas, partiendo de un estudio geográfico del mismo para luego relacionarlo con el nacimiento y posterior desarrollo de la ciudad fundacional, tratando de entender y comprender la génesis urbana y la razón de ser de sus tramas, espacios y formas de crecimiento. A través de estos estudios, Juan trato de trasmitir a las futuras generaciones, una identidad que se iba perdiendo poco a poco y un cariño especial hacia una ciudad que crecía desordenadamente y que destruía el poco legado histórico que tenia, reflejado en sus construcciones prehispánicas y los edificios coloniales del centro y de algunos distritos tradicionales, esto se reflejo en la publicación de una serie de planos antiguos de Lima el año 1983, en la que, de una manera grafica y amena, Juan explicaba la historia de la ciudad y la visión cartográfica y urbana que tuvieron los diferentes viajeros y cartógrafos sobre Lima, o la presentación del libro sobre la historia de Lima escrita junto a Guillermo Lohmann en 1992, con motivo del quinto aniversario del descubrimiento de America.


Gunther, como defensor del pasado histórico de la ciudad, fue uno de los pocos arquitectos que creo un patronato que preservara el espíritu del centro histórico de Lima, lugar que para finales de la década del los 80, tenia grandes problemas de tugurización , hacinamiento y desintegración urbana producto de las mutilaciones que sufrió en los últimos 40 años, en esta institución, se desarrollaron talleres y seminarios con el fin de rescatar este espacio urbano del abandono, fue gracias a su gestión que el centro fue declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1991, recuperando este valioso lugar cargado de historia y con un significado muy importante no solo para la ciudad si no para el país entero.

Plano de Lima de Pedro de Nolasco. Archivo Juan Gunther 1983

En los últimos años de su vida, se dedico tanto a la actividad académica como proyectual, desde el Instituto de Vivienda, Urbanismo y Construcción de la Universidad san Martín de Porres, fomentado el estudio de nuevas técnicas constructivas como el bambú y a la publicación de nuevos libros sobre la historia de Lima y sus diferentes barrios.
Juan Gunther nos deja un gran legado que ha inspirado a muchas generaciones de arquitectos y nuevos investigadores a  comprender la ciudad desde su historia, entender el pasado para construir un futuro mejor para nuestros descendientes. Quiero finalizar el articulo con un texto del propio Juan que colocó, al final de la introducción, de la colección de planos publicada en 1983, referente al ultimo plano de la serie,” Para terminar, la fotografía satélite (N° 30) es la nueva forma de ver Lima: verdes prados en "rojo" y grises arenales en "celeste". La vía satélite nos trae imágenes "limeñas" que seguramente nuestros hijos sabrán manejar y utilizar más inteligentemente que nuestros planificadores, para que mañana, en el año 2000, con 12 millones de habitantes, no le robemos el "rojo" a los valles vecinos”.

Fotografia Aerea de Lima 1976. Plano Nª30. Archivo Juan Gunther

lunes, 13 de agosto de 2012

La Vivienda en Lima. Del Problema a la Solución

Soc. Antonio Rengifo Balarezo

                                                            

A la memoria del Arq. Fernando Belaunde Terry

El desalojo de los vendedores ambulantes con sus kioscos, el enrejamiento de los parques y plazuelas y la erradicación de carros cuasi abandonados en la vía pública han agudizado el problema de la vivienda en Lima.

¿En dónde pernoctan los sin techo?

En la noche los puestos o kioscos de los ambulantes también eran dormitorios; igualmente, algún vericueto de un parque o plazuela también era dormitorio.  (Acuérdense de El Petiso, el niño que murió electrocutado en la plaza San Martín.).  Esta situación ha cambiado, en cierta manera, por las acciones violentas del aparato represivo; pero, como contraparte, no se han ofrecido condiciones que posibiliten adquirir y mantener una vivienda con cierto grado de amor propio y de dignidad.

Los pobres no solo utilizan como dormitorios precarios los lugares ya mencionados, sino también los numerosos y mugrientos microbuses del transporte urbano que en las noches no son guardados en cocheras y permanecen en la vía pública. Conciertan un trueque de servicios con lo propietarios de los microbuses: guardianía nocturna a cambio de pernoctar en el vehículo.  Contrasta la situación expuesta con la aspiración de toda persona a un hogar y a vivir en una comunidad en la que pueda sentirse relativamente orgullosa.

¿En dónde viven los pobres?

En los tugurios de los antiguos barrios, azoteas de edificios añejos, al borde de los ríos, en los lechos de los huaycos, laderas de los cerros, cerca a basurales y humedales y a contaminantes químicos.  (Hasta hay una barriada asentada en la superficie de un relleno sanitario y otra en la cera de enfrente a los nichos de un cementerio).  En suma, viven en zonas de alto riesgo para la vida, la salud y la seguridad ciudadana, es decir en zonas marginales al mercado de tierras y contraviniendo el reglamento de construcción, sanitario, etc., etc.

¿Invasión o reivindicación?

Los pobres que no tienen capacidad de ahorro ni de endeudamiento para comprar un lote y los materiales de construcción.  Tampoco tienen dinero para pagar los servicios, a precio de mercado, de un arquitecto y otros profesionales; igualmente, para la licencia de construcción y/o la declaratoria de fábrica.  La mayoría de los que padecen del problema de vivienda son insolventes. Ninguna entidad financiera otorga un préstamo a quien ofrece una garantía no compensatoria.  Ni tampoco le conviene otorgar numerosos préstamos por pequeños montos, pues se elevan los gastos administrativos.

Ante la inviabilidad de integrarse al sistema por medios legales y la imperiosa necesidad primaria por satisfacer, los sin techo se ven impelidos a “informalizarse” para la obtención de un lote.  Y como no es una cuestión optativa, simplemente invaden.  Tal así es, que Lima ha crecido por invasión y no por inversión, según la fórmula acuñada por actual .Viceministro de Vivienda,  arquitecto Miguel Romero Sotelo.

Para invadir, miles de pobres aguardan la presencia de una situación favorable: la temporada electoral, la asunción al gobierno de un presidente o las fiestas navideñas o del nuevo año.  ¿Dentro de la estrategia de supervivencia, cómo definen una situación favorable?  A los invasores lo peor que les puede ocurrir no es el “costo” en vidas humanas al resistir la violencia de las fuerzas represivas del Estado; sino el desalojo.  El logro del objetivo es quedarse en el terreno que han invadido y consolidarlo o, en el peor de los casos, lograr una reubicación.  Pero, ¿cómo los sin poder adquieren capacidad negociadora?. ¿ El supremo poder, el Estado, negocia con la población marginada del poder?.  ¿Qué paradoja es esta?

La negociación política: los sin techo y el Estado.

El gobierno y los políticos se acuerdan de los pobres en época electoral (o en situación de emergencia social como lo es una guerra subversiva).  Los visitan y publicitan actitudes “humanitarias”: cargan niños y regalan abalorios.  Pues, las elecciones se deciden en las barriadas o en las grandes urbanizaciones populares, ahora densificadas.  Hasta Boloña, candidato a la presidencia de la república, autor y ejecutor de una política económica polarizadora del fujimorato, ha pernoctado en una barriada.

El pragmatismo de supervivencia de los pobres converge con el pragmatismo de supervivencia de los gobiernos que pretenden perpetuarse en el poder o de los grupos económicos que pretender acceder a él.  Vender ilusiones democráticas a los que necesitan ilusionarse y, a la vez, necesitan servicios básicos.  La contienda electoral es la temporada en que se despliega la coreografía democrática para acceder al poder y justificarlo.  Entonces, la mayoritaria población marginal, se convierte en la comparsa más valiosa.  Todos lo que concurren a la contienda quieren adquirir el voto popular.  Y todos saben los pasos que tienen que ejecutar en la danza, según la coreografía democrática.  Incluso, la población pauperizada.

Las invasiones, mientras no afecten la sacrosanta propiedad privada de la clase dominante, no son todavía un problema para la sociedad y se presentarán cíclicamente. Hasta tres veces han sido desalojados violentamente en Villa El Salvador los pobladores -convertidos en combatientes- que “invadieron” un terreno reservado para universidad y hospital.  Tal vez en la cuarta arremetida logren su propósito.  El conflicto es previsible o remediable si el gobierno tuviera una política de desarrollo urbano.  Pero, en una época regimentada por las leyes del mercado y el abuso del poder, a quién le interesan los problemas de pobres, si es que los pobres no se preocupan por ellos mismos?.  ¿Tomar un terreno por necesidad, es una forma de combatir la pobreza?

El aporte de los que nada tienen


¡Oh paradoja!  Los pobres al avecindarse en cerros eriazos, terrenos pantanosos o arenales no atentan contra terrenos de aptitud agrícola y ponen en valor –aunque sin proponérselo- los terrenos circundantes a la “invasión”.  Sin embargo, a los pobres le cuesta caro una vivienda en una zona marginal: Y les cuesta toda una vida construir con sus propias manos y por etapas su casa; y, a veces la de varias generaciones. Y, por añadidura, activan –relativamente- la industria de los materiales de construcción.
Pero, no sólo es lograr un lote y construir la casa.  Se trata de resolver un problema de urbanismo.. Hay que tomar en cuenta la ubicación del terreno y el acceso al transporte público y el tiempo de movilización a los principales centros de trabajo de los futuros pobladores.  Se trata de la habilitación previa del terreno y del equipamiento urbano. (Aunque se obvia la educación urbana). Para construir veredas, por ejemplo, los pobres aportan su fuerza de trabajo en las faenas comunales. Para lograr los servicios públicos los dirigentes de los nuevos asentamientos humanos se convierten en clientes de los políticos de turno o agentes de intermediación entre la llamada “población de base” y los programas de “apoyo social” del gobierno.  En suma, primero se pone la carreta y luego, los bueyes.   Muchas veces los llamados “traficantes de tierras” sustituyen el vacío de los urbanistas; pues, organizan y dirigen el asentamiento de la población necesitada, trazan calles, lotizan, etc...

¿La pobreza genera la revolución?

Hasta ahora la población necesitada de una vivienda y de una urbanización saludable ha sido utilizada para fines ajenos a ella misma por los políticos que conservan el sistema capitalista. Se aprovechan de la situación de pobreza y la perpetúan.  Para cambiar el sistema despiadado que excluye a millones de personas hay que diseñar una nueva organización de la sociedad.  Pero ¿acaso la pobreza genera la revolución?  ¿Es posible la ampliación del horizonte político como para avizorar el porvenir de un cambio social?

El pensamiento de los que han conquistado un lote está dedicado a conseguir, de a pocos, materiales de construcción y en demandar servicios públicos básicos y donación de alimentos.  El afán de lograr esas demandas concretas e inmediatas; aunadas a la proliferación de sectas religiosas y a la recepción de los operativos psicológicos distractores, configura un blindaje; en cierta medida, a la penetración de una prédica subversiva que pretenda revolucionar el actual sistema social. 

¿Con qué programa de vivienda y urbanismo se pretende el voto popular?

Ni la movilización de los sin techo y el clima electoral ha estimulado el debate del desarrollo urbano.  Las agrupaciones políticas contendientes, ¿habrán confeccionado, dentro de su plan de gobierno, un programa de vivienda y urbanismo?  Solo alguna promesa gaseosa y tangencial al respecto.  Únicamente han puesto énfasis en llegar al electorado denigrando al oponente: haciendo pública su vida privada o atributo personal negativo.  Es lo que se llama argumento ad hominem.  De esta manera se ha atizado la chismografía limeña y se ha complacido el espíritu zumbón, frivolizando el esclarecimiento del problema.

Nadie ha mencionado valiosos antecedentes: el Banco de materiales, obra del gobierno de Acción Popular y la Unidad Vecinal No. 3, diseño urbano paradigmático, obra del Frente Democrático del Dr. José Bustamante y Rivero y que aún conserva su trazo urbano original luego de cincuenta años. (Luis Dorich Torres fue el autor de la pauta urbana)

Un gobierno previsor, y que fuese expresión de los intereses populares induciría “invasiones”, previo acondicionamiento del terreno.  A la mano están las pampas de San Bartolo, los terrenos de las FF.AA. situados dentro de la zona de expansión urbana de Lima, en la carretera Panamericana norte y sur.  La inducción de invasiones de parte del Estado es un componente de la justicia social y no debe extrañar, pues no es novedad.  Ya ha sido aplicada con buenos resultados hace cuatro décadas cuando fue gerente de la otrora Junta Nacional de la Vivienda el arquitecto Manuel Valega Sayán.  A esa política de vivienda se ha debido el hoy distrito de Independencia en Lima y la urbanización El Acero en Chimbote.

En la ciudad se deben reconvertir algunos cuarteles que están dentro del casco urbano en viviendas de “interés social”.  Tendrá que haber en la zona de expansión urbana bolsones de terrenos reservados para casas de “interés social”, tal como ahora las empresas urbanizadoras tienen reservados terrenos denunciados al Estado para especular.  Igualmente, se pueden encontrar soluciones técnicas, elaborar diseños modulares y estandarizar materiales para abaratar las casas de “interés social”.  Elaborar programas de educación urbana para los usuarios y administradores
de viviendas multifamiliares, Y movilizar a los profesionales, especialmente a los arquitectos-urbanistas, pues ya los médicos han rebajado sus tarifas -ante la desocupación-  y han ingresado a las barriadas, hoy, llamados eufemísticamente, Pueblos jóvenes. 

Antonio Rengifo Balarezo es Sociólogo por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, escritor e investigador, a publicado diferentes libros y artículos sobre diferentes temas, tanto de la actualidad peruana  como de nuestro pasado reciente, ha sido docente en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la Facultad de arquitectura de la Universidad Ricardo Palma y en otros centros académicos.

jueves, 5 de julio de 2012

Crecimiento del Organismo Limeño


Con este título doy inicio a un tema que comúnmente es llamado por los urbanistas y estudiosos de la ciudad, como la evolución o desarrollo histórico urbano de una determinada urbe, aunque confieso que he querido colocar otro nombre al encabezamiento que se vea distinto y que signifique lo mismo, ya que la ciudad hay que verla no como un mero ente o cosa que va expandiéndose de manera autómata en un determinado tiempo. Es ante todo un organismo vivo que crece todos los días y que está conformado por pequeños seres que somos todos sus habitantes, células que hacen que este gran ser sea un elemento dinámico y en constante desarrollo, con sus virtudes y defectos.

En mi opinión, existen fundamentalmente dos variables para estudiar los procesos de evolución en una ciudad, una está relacionada con las formas de crecimiento urbano. Según Munizaga (1), existen hasta cuatro modelos relacionados con este punto. El de Densificación que tiene que ver con un desarrollo concentrado de urbanización en un determinado territorio, ligado al crecimiento controlado en altura, con una forma urbana bastante compacta y definida y con una alto índice poblacional por hectárea (sobre los 1000 hab aprox), un ejemplo de esto son las ciudades europeas de tamaño mediano ubicadas en el centro y sur del continente (como Ginebra, Zurich, Lugano, Boloña, Florencia o Toledo). El de Extensión, que está asociado a crecimientos de muy baja densidad y con una forma urbana muy dispersa y extensiva en el territorio, ligado a las urbanizaciones de vivienda unifamiliar (como la ciudad Jardín) y con un consumo muy grande de territorio, ejemplo de esto son las ciudades del centro y el oeste de Estados Unidos (Los Ángeles, Houston o Atlanta). El de Agregación en la cual la ciudad crece por la aparición de fragmentos o barrios relativamente homogéneos entre sí, que se van agregando de a pocos (el caso de Lima por ejemplo) y el de Superposición, en la cual la urbe se densifica por medio de grandes mega infraestructuras combinadas y superpuestas, con rascacielos en altura (como el plan de expansión de Tokio de Kenzo Tange de 1961 o los el casos actuales de Dubai o Shanghái). Se pueden dar también proceso híbridos en una gran metrópoli, donde se pueda tener dos o hasta cuatro de estos modelos en su desarrollo urbano (el caso de Nueva York en la que se dio un crecimiento por extensión y superposición o Paris en la que se da tanto una densificación en el centro y luego una extensión de su periferia).

La otra variable está en la definición de las etapas de crecimiento y desarrollo de la ciudad a lo largo de vida. He identificado hasta dos formas extremas de estudiarla, la primera, mediante una corriente historicista, en la cual se da una narración de los hechos históricos urbanos (que puede incluir datos económicos, demográficos, etc..), como los estudios de Bromley y Barbagelata para Lima o Ramón Gutiérrez para Arequipa; y la segunda, mediante otra corriente que yo llamo estructuralista que estudia la evolución de la ciudad como organismo y maquina, los estudios de Munizaga para Santiago de Chile son un ejemplo de esto.

Proyecto Fundacional de 1535. Archivo Bromley y Barbagelata

Trabajando estas dos variables, voy a tratar de hacer un estudio equilibrado y propio del crecimiento urbano de Lima desde mi visión de ciudad. Para el caso de esta, existen varios estudiosos e historiadores que han divido la evolución de la metrópoli en diferentes etapas de crecimiento como Ludeña, Ortiz de Zevallos o Ramón  Jofre. En mi caso voy definir estas etapas considerando la ciudad como un ser vivo, teniendo una visión orgánica, de manera metafórica con el crecimiento del ser humano, de tal forma que sea más entendible y claro, este método puede ser aplicado para cualquier ciudad del mundo, sobre todo para las ciudades de América latina que han tenido de alguna manera procesos parecidos. Partiendo de esta premisa, podemos dividir el crecimiento del organismo limeño en:

1. La Infancia.-  Esta etapa empieza el 18 de Enero de 1535 con el nacimiento de Lima y dura aproximadamente toda la etapa colonial y parte de la republicana hasta mediados del siglo XIX, se caracteriza por un crecimiento inicial dentro del damero fundacional planificado por Francisco Pizarro sobre una estructura preexistente, una trama urbano - rural prehispánica que se formo durante 10000 años lo largo de toda la cuenca de Lima, en diferentes procesos, generando un sistema de pequeñas ciudadelas y centros ceremoniales, muchos de los cuales han desaparecido por la expansión urbana, sobre esta estructura “madre” crecería la ciudad occidental en los últimos siglos, generando lo que yo llamo una trama urbana mestiza. Durante este periodo el damero se deforma hacia tramas mas irregulares, siguiendo los caminos prehispánicos (Barrios Altos o Rímac), con un crecimiento lento pero compacto del área central y mas disperso en sus aéreas circundantes. La construcción del Muralla entre 1685 y 1688 (2), limitaría la expansión urbana durante los próximos dos siglos, de tal forma que la capital solo crecería un poco mas de sus limites fundacionales sin llegar a un crecimiento expansivo; por el contrario, producto de la contención urbana, se dan procesos de densificación urbana bastante fuertes (subdivisión de lotes y aparición de callejones y quintas). A nivel macro, podemos identificar una aparición en la segunda mitad del siglo XVI de una serie de pueblos alrededor de la ciudad fundacional, de manera atomizada y disgregada, fenómeno que continuaría en los siguientes siglos, formándose un primer modelo periferia, una relación ciudad matriz - pueblos satélites. Así, surgiría Pueblo Libre, Surco, Ate, Miraflores, Chorrillos, y Barranco,  entre los lugares más cercanos a Lima, Pachacamac y Lurín la sur y Carabayllo y Ancón al Norte como los más lejanos, sin contar con la gran cantidad de haciendas que surgieron a lo largo de esta etapa y que configurarían el territorio durante tres siglos.

Infancia - El Nacimiento. 1535. Dibujo del autor

2. Pubertad.- Esta etapa, previa a la adolescencia, marca el inicio de un primer cambio en el proceso de expansión urbana, empieza en 1851, con la aparición del primer ferrocarril que uniría Lima con el Callao, la aparición de este nuevo sistema de transporte cambiaria no solamente el habito de vida de los limeños, si no también la organización del territorio, generando una sistema de líneas que unirían la ciudad matriz con los pueblos vecinos y posibilitaría en las próximas décadas la expansión urbana de la ciudad, que sería reforzado con la aparición de los tranvías, primero de sangre y luego eléctricos. Otros elementos que surgirían y que denotarían una transformación en la imagen de la ciudad, seria la aparición de nuevos equipamientos urbanos, siguiendo el modelo europeo, con el fin de modernizar los servicios básicos de abastecimiento, dentro de una campaña de higiene pública, así se construye un nuevo mercado, una fábrica de gas la generación de la iluminación publica, un matadero general, cambio de tuberías de agua, una penitenciaria nueva y un nuevo hospital, entre otras obras importantes.

Plano de la Ciudad de Lima 1859. Archivo Juan Gunther

 3. Adolescencia.- En el organismo humano, la adolescencia es la etapa previa a la adultez, una edad de cambios, transformaciones y definiciones de la identidad personal, Francois Dolto (3), lo expresa así: “La adolescencia es además un movimiento pleno de fuerza, de promesas de vida, de expansión. Esta fuerza es muy importante, es la energía de la mencionada transformación. Como los brotes que salen de la tierra, uno tiene necesidad de salir”. El hecho de salir de la niñez y sentirse adulto, el salir de un cascaron que se han vuelto asfixiante.

En el caso de muchas ciudades latinoamericanas y sobre todo en el caso limeño, su etapa de “adolescencia” se da en una coyuntura económica y social muy importante en occidente, el triunfo de la revolución industrial hace replantear la forma como se estaban desarrollando las ciudades hasta mediados del siglo XIX, en un momento en que estas aumentan alarmantemente su población generado situaciones de hacinamiento y tugurización, las reformas parisinas del barón Haussmann y el proyecto urbano científico de Ildefonso Cerda en el caso de Barcelona, dieron inicio a una nueva forma de ver el urbanismo. De esta forma, se da una serie de reformas siguiendo los modelos antes mencionados en muchas ciudades de Europa y America, y claro, el caso de Lima no fue la excepción.


Plano Topografico de Lima 1872. Archivo Bromley y Barbagelata

La gran transformación se inicia durante el gobierno de José Balta cuando se proyecta el primer Plan Regulador de Lima de Luis Sada y Enrique Meiggs entre 1868 y 1872 (4), este consiste en  la destrucción de las murallas coloniales, que sería remplazado por una avenida de circunvalación (las actuales avenidas Grau, Paseo Colon y Alfonso Ugarte), el plan tiene influencia tanto del modelo parisino de Haussmann (con la construcción de los bulevares y aperturas de algunas vías en el antiguo tejido colonial) como del modelo barcelonés, con la creación de una serie de ensanches mas allá del anillo de circunvalación propuesto, que incluía la unión con el puerto del callao con una serie de avenidas y barrios residenciales.


Plano General de los Ferrocarriles Electricos de Lima 1908. Archivo Juan Gunther

El plan no se llego a concluir del todo (solo se realizo la destrucción de la muralla y parcialmente la avenida de circunvalación) ya que las crisis económicas de los posteriores gobiernos y la guerra con Chile de 1879, truncaron el proyecto reformador; sin embargo, este sería el inicio de una serie de procesos urbanos de transformación y expansión que se realizarían en las siguientes décadas posteriores a la guerra del Pacifico. De esta forma, Lima no crecería mas allá de la avenida de circunvalación, si no hasta 1896, en que surge el Barrio de la Victoria, uno de los primeros ensanches extramuros. Paralelamente, surgirían nuevos pueblos y balnearios en las preferirías, como la Punta en el Callao, y Magdalena, que junto con los antiguos pueblos de  Miraflores, Barranco y Chorrillos, serian los principales balnearios de veraneo, siguiendo los modelos de los balnearios europeos del mediterráneo, En la sierra, surgirían Chosica y Chaclacayo como lugares de recreación para la época de invierno.


Infancia - Primer Modelo Periferia. 1570 - 1920. Dibujo del autor
 El verdadero proceso de expansión urbana se da a partir de 1920, cuando Lima pega literalmente el “estirón”. Así se da un primer proceso de conurbación entre la ciudad Matriz y los pueblos satélites ubicados al sur, proceso que duraría hasta 1954, con el desarrollo de urbanizaciones con el modelo de ciudad jardín, de muy baja densidad y de manera expansiva y fragmentada, el origen de este fenómeno se da por el surgimiento de una nueva burguesía que se desarrolló gracias al negocio de exportación de materias primas (minerales) a Europa durante la primera guerra mundial, esto generó en la necesidad de muchas personas de mejorar su situación económica teniendo una nueva casa, ya sea para vivir permanentemente o para tener una vivienda de segunda estancia en las periferias, lo que genero un gran boom inmobiliario especulativo, esto coincide también, con el surgimiento del auto privado como nuevo modelo de movilidad de las clases pudientes, cuyo aumento trajo como consecuencia el surgimiento de nuevas avenidas como la Arequipa, que uniría Lima con Miraflores y la Venezuela, que incentivarían las expansión urbana, y finalmente, el advenimiento de los Estados Unidos como nueva potencia económica, cuyos modelos urbanos tendrían una gran influencia en la sociedad urbana de Lima en las próximas décadas, como referente de modernidad y progreso.


Lima y Alrededores. 1935. Archivo Juan Gunther
 Entre 1535 y 1920, La capital solo había crecido hasta 1.020 ha. (5) Once años después había duplicado radicalmente su superficie (2.037 ha.) (6). De esta forma, muchas haciendas se convirtieron en urbanizadoras de la noche a la mañana y los antiguos propietarios de estas vendieron el suelo rural como pan caliente, el plan regulador de 1868 termino quedando obsoleto cuando la orientación del crecimiento urbano se dio en otro sentido y con otros patrones urbanos completamente distintos, y al no desarrollarse para los años 20 un nuevo plan que ordenase la expansión urbana, esta se dio de manera desordenada y sin un criterio urbanístico adecuado. Esto trajo como consecuencia la desaparición progresiva del espacio agrícola que ocupaba el Valle del Rímac en su cono de deyección, algo que se repetiría décadas después con el valle del Chillón al norte.

Adolecencia - Primera Conurbación. 1920 - 1948. Dibujo del autor

4. Adultez.- Este periodo se inicia en 1948, cuando se elabora el Plan Piloto de la Gran Lima elaborado por la ONPU (Oficina Nacional de Planeamiento Urbano), este plan seguiría los lineamientos del CIAM, que incluía un sistema vial completamente articulado, con una nueva vía de circunvalación que evitaría la entrada al centro desde los accesos norte y sur (carretera panamericana), la ordenación de las zonas de residencia, equipamientos e industria y la “modernización” del centro histórico con un proyecto muy parecido al Plan Voisin de Le Corbusier, que ha dios gracias nunca se llego a ser. Para ese año, la capital se ha conurbado completamente y surge el famoso triangulo (Lima, Magdalena y Chorrillos), convirtiéndose en una sola unidad urbana (2.263 ha.)(7), una ciudad mono céntrica, donde el área fundacional se convierte en un centro financiero y de servicios con el surgimiento de los primeros “rascacielos” limeños, teniendo como referencia la imagen de Wall Street, es la ciudad moderna, de grandes avenidas para el auto privado, que cuenta con un aeropuerto internacional (Limatambo), un hipódromo y modernos edificios para las entidades del estado (ministerio de salud y educación).

Para esa fecha, el urbanismo privado de las inmobiliarias había dominado el crecimiento del la ciudad, el estado había invertido muy poco en proyectos de vivienda, con excepción de los barrios obreros construidos desde inicios del siglo, es en este contexto, que surge los primeros conjuntos habitacionales como la Unidad Vecinal Nº 3 y Mirones para sectores de escasos recursos. A pesar del esfuerzo, el gobierno central no logro solucionar completamente el problema del déficit de vivienda entre las familias mas pobres, el Plan Piloto de 1948, tampoco pronostico el gran proceso migratorio, llamado por Mattos Mar desborde popular, cuando cientos de familias abandonaron su tierras en la provincia y vinieron a Lima en busca de trabajo y que al no contar con suficientes recursos para acceder a una vivienda digna, empiezan a ocupar primero los callejones, quintas y casonas del centro histórico, y luego los terrenos y áreas cercanas al mismo, como las faldas de los cerros San Cristóbal y San Cosme, dando inicio a una nueva forma de urbanización, informal y desordenada, el de las primeras barriadas. La ocupación inicial de estas dentro y cerca al centro se debió a que este lugar era el mas importante para la actividad comercial, en donde se encontraban los principales mercados de la ciudad (el Central y el Mayorista), fuente de trabajo para estas personas.

A finales de los años 40 se da un fenómeno urbano importante, el surgimiento casi imperceptible de una segundo cinturón de barrios periféricos, alejados de la ciudad conurbada, que yo le llamo segundo modelo periferia, convirtiéndose esta ultima en una nueva ciudad matriz, organizándose otra vez un sistema casi radio concéntrico, estos barrios surgen de manera fragmentada y atomizada en el territorio, a manera de ejes, siguiendo de manera lineal y discontinua las carreteras de acceso a la ciudad. Este proceso se dio tanto por el urbanismo privado, con el surgimiento del barrio el golf los Incas en Surco, del urbanismo estatal con la UV – Nº3 y del urbanismo estatal con Ciudad de Dios, la particularidad de este ultima forma de asentamiento es que a diferencia de los dos primeros, este ocuparía las zonas eriazas y desérticas que rodeaban Lima. Así, durante la década del 50 aparecen otros barrios como San Martin de Porres, Independencia, Comas y Carabayllo en el norte y San Juan de Miraflores en el sur. Curiosamente, Lima norte se urbanizó primera y más rápida que Lima sur, esto probablemente se deba a la cercanía que tenía el norte con el centro de Lima y el puerto del Callao.

Adultes - Segundo Modelo Periferia. 1948 - 1962. Dibujo del autor

 Paralelamente, en la costa sur de lima, surgen nuevos balnearios de veraneo, proceso ya iniciado en los años veinte con el advenimiento de Pucusana y San Bartolo, así aparece, Punta Hermosa, Punta Negra, Santa María y Naplo. En el norte, Santa Rosa se urbaniza junto a Ancón, que era el balneario de moda por aquel entonces.

Este proceso fenómeno termina aproximadamente hacia 1962, cuando el territorio agrícola entre la ciudad matriz y las nuevas periferias se urbaniza, y se da un segundo proceso de conurbación urbana, uniéndose Lima con el Callao y los barrios periféricos del norte, sur y este, con un crecimiento extensivo, completándose el proceso urbanizador de los valles del Rímac y Chillón, esta conurbación se consolida con el desarrollo de nuevas vías rápidas dentro de la ciudad, como la Vía Expresa del Paseo de la Republica, en el eje norte – sur, la ampliación de Javier Prado, en el sentido Este - Oeste, La avenida la Marina, Aviación y el Circuito de Playas, hacia finales de los años 60, el centro histórico entra ya en un proceso de decadencia y deterioro, con la tugurización de las antiguas casonas coloniales y la demolición de muchas de estas para la construcción de edificios de corte “moderno”. Esto hace que simultáneamente, surjan nuevas centralidades como Miraflores y San Isidro, con espacios para el comercio y la banca dirigido a sectores pudientes, y Gamarra como lugar de producción manufacturera y textil para sectores de humildes. Entre los años 60 y 70, aparecen nuevas barriadas o pueblos jóvenes que definen la forma urbana de esta conurbación, con la aparición de San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y Villa el Salvador al sur  y Puente Piedra al norte. Este proceso se completa hacia 1990, cuando las ultimas islas rusticas son urbanizadas, generándose una nueva unidad urbana (45,000 ha)(8), mucho más grande que la de 1948, poli céntrica, que a su vez se encuentra fragmentada y ramificada como una estrella o una mano donde los dedos son los barrios y distritos que han ocupado las quebradas periféricas.


Adultes - Segunda Conurbación. 1962 - 1990. Dibujo del autor

A partir de 1990, con el cambio de la matriz económica hacia el liberalismo y la desarticulación de las oficinas de planificación urbana estatales, surge una serie de fenómenos urbanos importantes, como el desarrollo, a finales de la década, de un nuevo boom inmobiliario que ha generado una densificación desordenada y dispareja de la zona central (Lima centro, Jesús María, San Isidro y Miraflores), los antiguos barrios jardín y balnearios del siglo XIX, con viviendas unifamiliares de dos pisos, se convierten radicalmente en urbanizaciones con edificios que van desde los cinco pisos hasta los veinticinco pisos, con arquitecturas de dudosa reputación, generándose perfiles urbanos desordenados, atomizados y discontinuos, con impactos negativos para la imagen urbana y ambiental de los mismos. Otro punto es el desarrollo de condominios privados, mono funcionales y cerrados, propiciados por programas como mi vivienda y techo propio, para sectores medios de la población, y el surgimiento al sur de Lima de una nuevo sistema de urbanizaciones periféricos (tercer modelo periferia) que de manera lineal han surgido a lo largo de 150 km de costa en estos últimos 15 años, estos aparecen en la forma de condominio de playa o campo, para sectores pudientes,  que a diferencia del los balnearios del siglo XIX, son lugares completamente cerrados y restringidos al público, el caso típico es el de Asia, que de manera desordenada y sin un criterio urbanístico, se han construido urbanizaciones completamente autistas, sin ninguna integración entre ellas (el único eje integrador seria la playa misma), en un lugar proclive a inundaciones y tsunamis. Paralelamente, han aparecido nuevas centralidades en las periferias como Lima Norte (Los Olivos – Independencia y Comas), la avenida la Marina, (que se convierte en las Vegas limeño), la carretera Central, y con más lentitud, el eje comercial de la avenida Pachacutec en San Juan de Miraflores. Así las antiguas barriadas se convierten en nuevos espacios de producción y gran desarrollo económico y social.

Adultes - Tercer Modelo Periferia. 1990 - 2012. Dibujo del autor
Tercer Modelo Periferia. Visión Macro. Dibujo del autor

Lima, actualmente, no ha entrado aun en una etapa de vejes y deterioro, a pesar de que existen algunas zonas que se han deteriorado con el tiempo y que necesitan a gritos proyectos de renovación y reciclaje urbano. Por el contrario la ciudad esta más vital que nunca, sin embargo, en la adultez de su periodo de vida, no ha logrado aun una madurez urbana completa. El Plan Metropolitano de 1990 al 2010, fue desarrollado parcialmente y no logró solucionar completamente los problemas urbanos que actualmente tiene la capital como el transporte y la movilidad, el deterioro ambiental y el crecimiento desordenado, producto este ultimo de la especulación inmobiliaria, corrupción urbanística y trafico de tierras, considerando que aun existe un gran déficit de vivienda para los sectores menos favorecidos.

Evolucion Conceptual. Dibujo del autor

A manera de conclusión, podemos decir que el proceso de crecimiento urbano Limeño, en las diferentes etapas de su vida, ha sido un proceso rítmico de configuraciones casi radio concéntricas con la formación de una matriz urbana y pueblos satélites y un proceso de conurbación de las mismas, de manera secuencial, con una forma de crecimiento relativamente compacta y densificada de la ciudad fundacional en el periodo de la infancia, para luego tener una forma más expansiva y fragmentada en los periodos de adolescencia y adultez, y, finalmente, en fechas recientes, se dé un proceso de densificación del área central (el antiguo triangulo urbano) y procesos de expansión marcada hacia el norte el este, con el desarrollo de pueblos jóvenes hacia las quebradas de las estribaciones andinas (como Manchay y Huachipa) y el sur, con el desarrollo de condominios de playa y campo.

Fuentes:
(1) Munizaga, Gustavo. “Tipos y Elementos de la Forma Urbana”. Editorial Universidad Católica de Chile. Pag. 56 y 57.
(2) Bromley, Juan y Barbagelata, José. “Evolución Urbana de la Ciudad de Lima”. Editorial Lumen. Pag 68.
(3) Pediatra y psicoanalista francesa, conocida por sus descubrimientos en psicoanálisis de la infancia.
(4) Bromley, Juan y Barbagelata, José. Op Cit. Pag. 86
(5) Ibid, pag. 118
(6) Ibid.
(7) Ibid.
(8) Ortiz de Zevallos, Agusto. “Urbanismo para Sobrevivir en Lima”. Editorial Apoyo. Lima 1992. Pag. 37.

martes, 5 de junio de 2012

El Complejo Problema del Urbanismo Limeño


Con este artículo, doy inicio a una serie de escritos sobre Lima como metrópoli contemporánea y globalizada, haciendo hincapié tanto en la problemática urbana actual como en los sucesos y traumas históricos en su proceso evolutivo, que han llevado a la situación en la que se encuentra actualmente.

Como ya he mencionado repetidas veces y en anteriores artículos de este blog, hay una desesperación casi paranoica de la población mundial y sobre todo de la peruana de vivir en ciudades, ya sea por un tema de necesidad económica o por el deseo de sus habitantes de crecer profesionalmente. Sin embargo, a pesar que las ciudades son un imán para los seres humanos, por todas las cosas que pueda ofrecer, es también un lugar que provoca estrés, depresión, ansiedad y resentimiento, elementos negativos que degeneran en grandes conflictos urbanos, producto de un sinfín de problemas, como la sobrepoblación, contaminación ambiental, caos vehicular y urbano, la rapidez de la vida moderna en el trabajo y los estudios, etc. Está bien, la gente quiere vivir en ciudades, somos un planeta urbano, pero ¿a qué costo?

El caso de Lima y otras ciudades importantes del Perú, no escapan a esta situación y son un ejemplo claro de la crisis urbana de la ciudad contemporánea y postmoderna. Para hacer un estudio general y claro de la problemática urbana limeña, vamos a usar como criterios de análisis lo publicado en el artículo de Mayo sobre los sistemas de evaluación dadas por el proyecto ECOCITY y sus recomendaciones.


Skyline Limeño. skyscraperlife
  a.                 Contexto Regional y Urbano.-  Vamos a empezar por un estudio macro de La ciudad y su contexto geográfico espacial, como se sabe, la metrópoli se asienta sobre una cuenca definida a La manera de un anfiteatro por Las estribaciones de La Cordillera de los Andes al Este  y El Océano Pacifico al Oeste, en medio se asienta una planicie desértica formada por los conos de deyección de tres valles importantes, el Chillón, el Rímac y el Lurín, que desde tiempos prehispánicos dotaban a sus pobladores de agua y alimento para su subsistencia. La delimitación de las montañas con La cuenca no es continua, por el contrario, es bastante accidentada, generándose una serie de “huaycos” que en quechua significa quebrada o vaguada, y un conjunto de pequeños cerros que se van asentado de manera irregular a lo largo del territorio, con un espacio muy complejo de diferentes microclimas y una flora y fauna muy especial, como por ejemplo, la vegetación de lomas en Quebrada Verde en el valle de Lurín, durante los meses de invierno. La línea de costa no es tampoco continua, se da una secuencia rítmica de bahías, morros y puntas que generan un paisaje accidentado y variado. Cada bahía, tiene relación con un valle o quebrada, y en el lado sur de cada morro se generan las famosas  “Pachas” o humedales, afloramientos lacustres, producto del acercamiento de la napa freática con la superficie, como los “Pantanos de Villa” en Chorrillos. La relación de la ciudad con este contexto no ha sido del todo amigable a lo largo de la historia de Lima, desde la fundación de la misma y especialmente desde 1920, se desarrolló un crecimiento expansivo de muy baja densidad que destruyó tanto el entorno paisajístico de los tres valles, especialmente del Rímac y el Chillón, producto de la especulación inmobiliaria del urbanismo privado, como de los entornos desérticos y montañosos, generado por el urbanismo informal, representados por los pueblos jóvenes que se ubican en las periferias, esto a traído como consecuencia la destrucción del entorno natural de la cuenca (lomas y muchos humedales)  y  la eliminación de grandes recursos naturales, aparición de nuevos microclimas urbanos y la afección directa de la población urbana por una serie de desastres naturales, al darse la ocupación indiscriminada tanto de urbanizaciones privadas como de pueblos jóvenes en muchas zonas de alto riesgo sísmico, como los acantilados de Barranco por parte de multifamiliares de gran altura, o en quebradas donde se generan deslizamientos y avalanchas, como las ocurridas en abril último en Chosica, donde debido a las lluvias que hay en la sierra, se generaron deslizamientos que destruyeron muchos barrios ocasionando grandes daños en la población civil.

Geografia de Lima. Dibujo Enrique Cortes
La relación poco armónica entre la ciudad y su entorno natural ha sido producto tanto de una falta de planificación, visión y gestión de nuestros gobernantes, al no desarrollar un urbanismo mas coherente y respetoso con la naturaleza, como de una definición poco clara en las leyes de ordenamiento territorial que clasifique normativamente los suelos y regule su crecimiento, y finalmente la especulación inmobiliaria y la corrupción urbanística de ciertos grupos tanto de poder como empresas informales que han ocupado durante décadas y de manera indiscriminada el territorio.

Hemos olvidado completamente lo aprendido por nuestros ancestros, los habitantes del espacio andino prehispánico, que durante milenios desarrollaron una planificación urbana acorde con el entorno.


Las Quebradas de Chosica. Google Earth

b.                 Estructura Urbana.-  La estructura de Lima es bastante compleja y caótica en su conjunto, para empezar es una ciudad de crecimiento “hibrido”, se dan tanto desarrollos expansivos de muy baja densidad desde los centros hasta las periferias, como crecimientos en alturas y formaciones compactas en algunas áreas que se van consolidando. Por otro lado tiene una forma como la de una mano, donde la palma de la misma es el área central y los dedos los diferente “conos” y distritos que han ocupados los valles y quebradas andinas. Es una ciudad poli céntrica, ya que tiene muchos centros urbanos donde se dan las principales actividades urbanas, como el centro de Lima, Miraflores, San Isidro, la zona de independencia – Comas, Los Olivos, etc. Cada una generando mini ciudades dentro de la ciudad.


Instituo Metropolitano de Planificacion

El contexto geográfico, el crecimiento extremadamente expansivo y el desarrollo de grandes infraestructuras viales, ha ocasionado una ciudad fragmentada y desarticulada, tanto urbanística como socialmente, donde no existen espacios articulados para la integración y la recreación de los ciudadanos.


Forma Urbana. Dibujo Enrique Cortes

Por otro lado, el crecimiento expansivo de baja densidad, ha producido un alto costo en el desarrollo de infraestructuras de servicios como agua, desagüe, luz y teléfono, estos últimos, al ser muy caro soterrarlos, se desarrollaron sobre la superficie generando una contaminación visual y paisajística bastante fuerte. Paralelamente, la aparición de grandes urbanizaciones dormitorio, de manera mono funcional, con el modelo de ciudad jardín (viviendas unifamiliares y grandes retiros) como el caso de San Borja, Surco o San Isidro en sus inicios, ha generado  barrios muy dependientes del auto, con poca vida urbana y con niveles de inseguridad ciudadana bastante altos (nosotros los arquitectos somos responsables de eso), las viviendas unifamiliares y los grandes retiros laterales normativos, sin lugares para comercios en esquinas, genera soledad en las calles, haciéndolas más inseguras, el retiro aísla a la casa de la calles facilitando los asaltos, ya que los ladrones se pueden meter por los retiros y al no tener cerca la calle, ningún vecino se da por enterado, esto obliga primero a que los retiros se cerquen y luego las calles se cierren con rejas, ocasionando que estos espacios queden vacios y llenos de muros , impidiendo el acceso libre a estos lugares. Esta aparente solución es un arma de doble filo, ya que por un lado se puede generar seguridad, pero por el otro es una trampa mortal, en caso de desastres naturales, el advenimiento de un gran sismo en Lima es inminente y mucha gente podría quedar atrapada en estos espacios por el enrejamiento de los mismos.

Expancion Urbana de Lima en 1929. skyscrapercity

Paralelamente es preocupante  ver que cada día se construyen mas conjuntos habitacionales, tanto privados como de los programas de vivienda masiva, en modelos condominio con el fin de brindar “seguridad y status” a los pobladores, con portadas y cámaras de seguridad, guettos que aíslan aun más la ciudad, cuarteles inmobiliarios que destruyen la continuidad urbana y fragmentan mas el territorio, una solución facilista y poco practica, hemos así olvidado como diseñar ciudad brindado seguridad, sin necesidad de cerrar los espacios públicos.

"Cuarteles Urbanos" Monofuncionales. Foto Enrique Cortes
La problemática de estos espacios tiene que ver tambien con la ausencia de grandes parques metropolitanos de gran escala, si comparamos con otras ciudades europeas y latinoamericanas donde estos tienen una extensión entre los 100 y 600 has, (como el Central Park de Nueva York o el Casa de Campo madrileño o el bosque de Boloña en Paris) nuestros parques no superan los 13 has, (el golf de San Isidro cuenta con 43 has, pero no es considerado como espacio público) (1), en muchos de estos grandes lugares como los parques zonales o el parque del las aguas, la población tiene que pagar una cantidad de dinero para acceder a la misma, recursos que son usados para su mantenimiento cuando el municipio debería de tener suficiente dinero para subsidiarlo,  el caso de los parques zonales como clubs del pueblo debería ser replanteada, de tal forma que el acceso a ciertos servicios (como las piscinas) se pueda pagar y en el resto del parque, la gente entre libremente. La propuesta de la actual administración municipal de fomentar los concursos de diseño urbano para el mejoramiento de estos espacios es una señal democrática de participación ciudadana, tanto de los arquitectos que participan en los mismo, como de la población que lo van a usar. Paralelamente existe una atomización de pequeños parques barriales a lo largo de la ciudad de manera excesiva, que no cumplen su rol como tal, ya que por un lado se usa el grass en exceso con un fin paisajístico en una ciudad donde no llueve, generando un costo alto en su preservación y por otro lado, la prohibición del uso para fines recreacionales (el famoso cartel “no pisar el grass”) genera una castración social en la población y un vacio de actividades, fomentando la inseguridad, solo por tener una visión frívola y superficial por parte de algunos alcaldes, sin contar con la destrucción de algunos espacios públicos por parte de los mismos colocando piletas y monumentos faraónicos de manera excesiva que terminan destruyendo y deslegitimizando la imagen urbana del lugar.

El Golf de San Isidro. Foros Peru

c. Flujos de Energías y Materiales.- en los últimas décadas, lima ha empezado a depender de recursos no renovables externos, tanto de muchas regiones dentro del país como del extranjero, teniendo como puntos de entrada la panamericana norte y sur, la carretera y el ferrocarril central, el puerto del Callao y el aeropuerto Jorge Chavez. Un ejemplo de esto es la dependencia del valle del Mantaro y las lagunas de la cordillera central para el abastecimiento de recursos alimenticios e hídricos, haciendo que el gasto en transporte repercuta en el precio de los alimentos, proceso que se dio debido a la desaparición del suelo agrícola del valle del Rímac y Chillón. Otro de los grandes problemas que tiene Lima es la contaminación ambiental, si bien no llegamos a niveles alarmantes como los casos de México o Santiago, es preocupante los altos índices de plomo en ciertos lugares de la ciudad, como el centro de Lima o la carretera central en la zona de Ate, ligado mucho a la polución que produce las fabricas y la emanación de gases de los autos y microbuses que hay de manera atomizada en la ciudad, más preocupante es la contaminación del las aguas, tanto de los ríos que pasan por la ciudad, como del mar frente a la misma, del primero podemos decir que el causante de esta problemática son las empresas mineras que están a lo largo del valle y que tiran sus desechos al mismo, también están las aéreas urbanas cercanas al rio, que lo utilizan como gran desagüe de sus desechos, aumentando aun más el problema. El caso del mar es bastante preocupante, desde hace décadas, todos los desagües y colectores de la ciudad van al océano (como el colector la Chira y el de Magdalena) contaminando las playas del litoral, especialmente las de la Costa Verde, espacio recreativo de cientos de personas durante la temporada de verano. Si a estos le sumamos la contaminación acústica y visual de nuestras vías producto del excesivo tráfico que hay en las mismas, y de la gran cantidad de paneles y avisos publicitarios, trae como consecuencia gran malestar y cólera en la población.

Contaminacion del rio Rimac. SPDA. Actualidad Ambiental

Existe una preocupación muy grande, tanto del gobierno central como de los municipios por el tema ambiental, la creación del Ministerio del Ambiente en 2008 es una prueba de eso, así como el desarrollo de proyectos ambiéntales como las plantas de tratamientos de aguas de Taboada en el Callao o los proyectos, del Parque María Reiche en Miraflores o el Parque de la Felicidad en San Borja (este último utiliza las aguas del canal Surco para reciclarlo y usarlo en el riego e iluminación del mismo), así como el uso de los tachos para reciclaje de diferentes colores ubicados en diferentes puntos de la ciudad como en las estaciones del Metro de Lima o el Metropolitano. Estos ejemplos son tal vez el inicio de un proceso de mejoramiento ambiental en nuestra ciudad.

d. Transporte y Movilidad.-  Voy a mencionar rápidamente la problemática del transporte que hay en nuestra ciudad, tema por el cual me he ocupado bastante en otros artículos que escrito para muchas revistas digitales y en la cual pueden acceder al link de publicaciones del presente blog.

La situación actual de la movilidad y el transporte se resume en dos importantes temas: el excesivo trafico que hay en nuestras avenidas, y el atomizado, conflictivo y tugurizado sistema de transporte público, taxis y colectivos que tenemos. Este ultimo formado por una sobre oferta de pequeños vehículos que brindan un pésimo servicio y que ocupan gran parte de la vía ocasionando mas tráfico.

Trafico en la Avenida Javier Prado. Metro de Lima (horizonte 2025)

Esta problemática se debe a una serie de factores. En primer lugar la falta de una autoridad única del transporte en nuestra ciudad que la regule y la ordene, actualmente la planificación de la movilidad le compete a varias entidades públicas, como el Ministerio de Transporte y Comunicaciones, La municipalidad de Lima, La municipalidad del Callao y la Presidencia regional del Callao, cada una desarrollando diferentes planes por separado que no se integran entre si y por el contario generan más conflictos al desarrollo de los mismos (como la superposición de rutas entre el Metro de Lima y el Metropolitano en sus planes de expansión). En segundo lugar la expansión urbana de baja densidad mono funcional que ha tenido Lima, ocasiona el uso del automóvil como único medio de transporte para recorrer grandes distancias, y en tercer lugar, la liberación del transporte público, desarrollado a principios de la década de los 90, que permitió que cualquier persona, sin una regulación adecuada, pudiera crear su empresa de transporte como un negocio propio, esto producto del gran desempleo y subempleo que había en esa época en nuestro país y al aumento de las importaciones de vehículos privados traídos del Asia que se dio en ese momento.

El Problema del Transporte Limeño. Terra

Los proyectos que viene ejecutando el gobierno central y la Municipalidad de Lima como La expansión del metro de Lima, el metropolitano, el proyecto del bus patrón que busca formalizar y racionalizar el transporte público masivo, el programa de reducción de taxis, el bono del chatarreo, así como la creación del sistemas de ciclo vías y estacionamientos para bicicletas en algunos distritos, son la primera etapa de un proceso de mejoramiento del transporte en la capital, que va a hacer que mucha gente empiece a dejar el auto y a usar más un transporte público eficiente, rápido y menos contaminante.

Para finalizar quisiera mencionar que la ciudad ya no tiene espacio ni suelos vacios para crecer, las pocas quebradas y suelos de las estribaciones andinas están casi ocupadas, debido a que la cordillera sirve como barrera natural para su crecimiento, la popular expresión “Al fondo hay sitio” también sirve para resumir nuestra problemática urbana, la densificación y la renovación urbana del área central puede ser una de las soluciones, pero eso será tema de otro artículo.

Fuentes:
(1) Leguía Mariana. “Lima, hacia una Ciudad más Democrática”. AUT, Revista de Arquitectura, Urbanismo y Territorio del CAP Regional Lima. N°5. Diciembre 2010